Los acumuladores compulsivos

Los acumuladores compulsivos son personas que necesitan guardarlo todo. Son capaces de guardar desde la caja de un televisor que compraron hace años, hasta periódicos. Guardan cualquier cosa que tengan y puedan acumular. Necesitan guardarlo todo por si acaso, y ello les ayuda a rebajar su estado de ansiedad.

Las personas que necesitan acumularlo todo por si acaso, les aterra el futuro y la incertidumbre. Intentar tener sus pertenencias controladas y siempre a mano, les ayuda a sentirse mejor. Al final las cosas se convierten para los acumuladores compulsivos como una balsa que les ayuda como un salvavidas, por si el día de mañana se ven seriamente apurados, y pueden recurrir a aquello que acumulan.

El miedo y la ansiedad son las causantes de todas las conductas impulsivas, incluidas las de acumulación de objetos y cosas. Acumular cosas esperando que llegue un futuro hostil, hace que, en cierta medida, los niveles de ansiedad se rebajen, pero lo cierto es que esta clase de personas siempre viven con miedo, y ello hace que su ansiedad fluctúe, aumentando y disminuyendo constantemente. Acumular cosas es tan negativo emocionalmente como lo es en otros aspectos, como en la convivencia.

Las estadísticas nos dicen que alrededor del cuatro por cierto de la población mundial es acumuladora compulsiva. Esto les lleva a tener serios problemas de convivencia, tanto a nivel familiar como vecinal. Además, desarrollan ciertos trastornos que agravan aún más su estado psicológico, necesitando un tratamiento más profundo y prolongado.

Cómo se origina la acumulación compulsiva

Cuando hablas con una persona que acumula compulsivamente, esta te afirmara con rotundidad, que lo hace porque nunca se sabe si eso que guarda le puede hacer falta. Acumula por si acaso lo necesita en un futuro. Ello nos acerca a la gran verdad, los acumuladores compulsivos temen el mañana, y no saben si son capaces de afrontarlo cuando ese futuro se haga presente.

Son personas totalmente inseguras, que necesitan siempre estar proveídas de sus cosas por si se presenta una situación adversa. Pensar en el futuro les genera una gran ansiedad, ya que les resulta hostil y peligroso. Esos pensamientos tan nocivos hacen que se conviertan en personas totalmente temerosas y dependientes, tanto de los demás como de todo aquello que acumulan.

Para los acumuladores compulsivos, guardar cosas les tranquiliza. Ello les aporta mucha tranquilidad. Creen que con todas las cosas que guarda podrá hacer frente a un futuro que se presenta hostil y peligroso para ellos. Podríamos afirmar que acumular cosas les ayuda rebajar su nivel de ansiedad, y por tanto, de ese modo, encuentran algo de paz.

Acumular cosas de ese modo, nunca nace de la nada. Toda conducta, o comportamiento, siempre responde a una reacción aprendida por acontecimiento pasado. Guardarlo todo de forma compulsiva responde a una necesidad que seguramente surgió, de un acontecimiento pasado que no supieron gestionar adecuadamente, y creen que guardando todo lo que cae en sus manos, podrán tener las herramientas necesarias en el futuro, para afrontar cualquier situación. La acumulación se inicia por el miedo y la inseguridad, y si no se trata adecuadamente, todo siempre irá a peor.

Cómo son los acumuladores compulsivos

Normalmente, las personas que acumulan compulsivamente también desarrollan otras conductas igualmente compulsivas, como puede ser la ingesta de tóxicos, compras descontroladas, o atracones. Son personas que no son capaces de controlarse, no controlar sus emociones, y actúan de ese modo, para aliviar en cierto modo su ansiedad, y su sufrimiento personal.

Son personas con una baja autoestima, cuyo estado de ánimo fluctúa siempre. A menudo se sienten totalmente deprimidos, y otras con gran euforia. Al no poder controlar sus conductas y sus emociones se sienten totalmente incapaces, y por tanto, su inseguridad y percepción persona se ve seriamente afectado.

Debido a su comportamiento y conductas, suelen ser personas solitarias, o quizás logren encontrar a una persona que les complemente en sus compulsiones. La acumulación compulsiva, no solo afecta a la persona que la efectúa, sino que todo su alrededor se ve seriamente afectado por ello.

El miedo es capaz de paralizarles, y es por ese motivo que intentan guardarlo todo. Les aterra la incertidumbre, y necesitan estar preparados para posibles eventos adversos que se puedan presentar en sus vidas. Acumular cosas les ofrece cierta tranquilidad, ya que creen que el algún momento futuro puede que necesiten aquello que guarda.

Los efectos de la acumulación compulsiva

Todos hemos visto los casos más graves por televisión. Personas que acumulan cantidades ingentes de cosas y que su conducta es tan compulsiva, que acaban atrapados entre tonelada de basura, viviendo de forma insalubre, que a menudo acaba en la muerte de la persona. Solo cuando pasan estos casos tan terribles, es cuando los medios públicos dan a conocer estos verdaderos dramas.

No debemos trivializar. Los acumuladores compulsivos son personas que sufren en exceso. Lo que hacen no lo hacen porque quieren, sino porque están enfermos, y necesitan acumular cosas para paliar su sufrimiento. Son personas que requieren de ayuda profesional, no dejarlos a su suerte, ni mirar hacia otro lado, y tampoco, criticarlos a la ligera.

Hasta los casos menos graves, las personas que acumulan se ven aislados y solos. Este hecho fomenta aún más si cabe sus compulsiones. Su acumulación les afecta tanto a nivel físico, por las infecciones que les lleva insalubridad de su hogar, como a nivel psicológico, ya que tanto desorden les genera malestar emocional debido a que, en ciertos momentos, son plenamente conscientes de sus actos y conductas.

Toda persona que sea incapaz de controlarse, afectando su vida y su salud, tanto física como psíquica, debe tener la ayuda profesional que necesite. Su comportamiento no deja de ser un grito de ayuda desesperado. Por ese motivo, debemos ayudar a toda persona que lo necesite, sin juicios, por muy extraña que nos pueda parecer su comportamiento, y su modo de vivir.

Daniel Molina, Psicólogo Emocional Online

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