Cuando aparece la ansiedad

Cuando una pareja decide tener descendencia, siempre tiende a pensar que todo será sencillo, y que no habrá ningún obstáculo que sortear. Pero que una mujer se quede embarazada es un proceso nada fácil, que requiere de varios factores para que ocurra. Si una pareja después de un tiempo no logra que se produzca el embarazo, comienzan las presiones y las tensiones, y todo ello prolongado en el tiempo, sobre todo en la mujer, favorece la aparición de la ansiedad por quedarse embarazada.

A menudo se ejerce una presión constante e intensa sobre las mujeres para que se queden embarazas. Esa presión suele ejercerse desde el entorno más cercano, como es el entorno familiar o social. Toda mujer, al llegar a una determinada edad, se ven en la obligación de quedarse embarazada, y tener su primer hijo. Toda esa presión puede favorecer la aparición de los síntomas de la ansiedad, y agravar aún más la situación.

La ansiedad se alimenta de nuestros miedos, y la mujer que comprueba que no puede quedarse en ese momento embarazada, comenzará a plantearse cosas como si es infértil, o que hay algo malo en ella que le impide ser madre, por ejemplo. Este tipo de pensamientos, fruto del miedo y la presión, solamente agravarán más la problemática, en vez de buscar alguna posible solución.

El deseo de ser madre puede llevar a la mujer que no lo consigue, a sufrir una gran frustración, que le llevará a padecer un gran nivel de angustia. Si una mujer no consigue quedarse embarazada, no debería sucumbir a las presiones, porque eso nunca es la solución. Entrar en pánico solamente hará que la situación se vuelva totalmente patológica. La ansiedad por quedarse embarazada es una secuela directa a dejarse llevar por las presiones de nuestro entorno, y eso no lo podemos permitir.

Las secuelas de la ansiedad por quedarse embarazada

Sufrir una intensa ansiedad por estar embarazada, y así cumplir con las propias expectativas, tiene un precio emocional y psicológico difícil de gestionar. Una vez que una mujer que intenta quedarse en cinta no lo consigue, lo primero que sentirá es una profunda tristeza, que no gestionada, puede dar paso a un cuadro depresivo que agudizará la angustia que esta persona ya sentirá.

Si una mujer tiene la inmensa ilusión de ser madre, y por la causa que sea no puede serlo, aunque pueda haber una solución, esa persona se puede cuestionar su valía, y sus capacidades. No hay nada más absurdo que echarse la culpa cuando es algo que escapa de nuestro control. Pero una mujer en esa situación puede no vivirlo así, y comenzar a cuestionarse a si misma, y ello le repercutirá en su autoestima. Compararse con las demás, y su capacidad de quedarse embarazada rápidamente es un error, pero en alguien que desea ser madre le llevará a replantearse todo lo que ella es.

Aparte de sufrir un gran nivel de ansiedad, la persona que quiere quedarse embarazada y no puede, comenzará a experimentar una serie de emociones muy difíciles de gestionar. Entre esas emociones están por ejemplo la tristeza, la ira o los sentimientos de culpa. Todas esas sensaciones y sentimientos llevará a esa persona a sufrir un gran sufrimiento y dolor, necesitando de todo el apoyo que pueda llegar a reunir.

La ansiedad y el deseo de ser madre

Hay una gran variedad de estudios científicos que dictan que el estrés y la ansiedad, puede repercutir a la hora de quedarse embarazada. Al sufrir un episodio de una angustia muy elevada que da paso a la ansiedad, segregamos ciertas hormonas, y entre ellas están las citocinas. Se ha demostrado que las mujeres con dificultades para tener un embarazo, tenían altos niveles de estas hormonas en el organismo. Por tanto, existe una relación real entre la ansiedad y la incapacidad de quedarse en estado.

Nuestra mente y nuestro cuerpo están en total sintonía. Cuando algo nos altera o nos preocupa, ello tiene una repercusión en todo nuestro organismo. Si padecemos un trastorno tan intenso y persistente como la ansiedad, ello puede llegar a hacer mella en el hecho de quedarse embarazada. Pero también está el hecho de padecer este trastorno cuando la persona comprueba que no puede embarazarse. Esa frustración y esa angustia puede agravar aún más la situación, haciendo casi imposible poder quedarse en cinta. El factor psicológico y emocional es algo que no es determinante, pero se debería tener en cuenta.

Causas de la ansiedad por quedarse embarazada

Entre las principales causas de llegar a sufrir ansiedad por quedarse embarazada, están:

  • Por la propia presión. Hay mujeres que consideran que tener descendencia lo es todo es su vida, y se generan a si mismas tanta presión que llegan a desarrollar graves cuadros de ansiedad. Es cierto que tener hijos es algo muy importante, y que a todos nos llena de felicidad, pero no podemos caer en el error de presionarnos a nosotros mismos, porque toda esa tensión siempre acabará por hacernos daño, e impidiendo conseguir cualquier objetivo, como es el hecho de quedarse embarazada. Desear tanto una cosa puede generarnos tanta presión por conseguirlo, que esa ansiedad jamás nos dejará conseguir las metas que nos hemos propuesto. Además, no todo el mundo puede quedarse embarazada, y no debemos centrarnos tanto es aquello que no podemos conseguir, y centrarnos más en nosotros mismos.
  • Por la presión social. Toda mujer en cierta medida se ve sometida a la presión de su entorno a ser madre, sobre todo cuando se cumple una cierta edad. Socialmente, se admite la idea de que toda mujer tiene que quedarse embaraza y tener descendía, porque para ellos es lo normal, cuando no es cierto. Pero para cualquier persona que se ve sometida a una presión por parte de las personas más cercanas, se sentirá mal si no cumple las expectativas. Ello le generará una angustia tan elevada, que dará paso a la temida ansiedad, al no ser que sepa como lidiar con toda esa presión impuesta. Este hecho no ocurre afortunadamente en todos los casos, pero hay muchas mujeres que se ven expuestas a una presión muy elevada, sobre todo de las personas más cercanas y queridas, y eso es muy difícil de gestionar.
  • Por el reloj biológico. El paso del tiempo nos puede presionar. Si una mujer siente que el tiempo que dispone para quedarse embarazada comienza a agotarse, intentará por todos los medios estar en estado, y esa autoexigencia hará que los niveles de estrés se vean totalmente alterados, llegando a padecer los síntomas propios de la ansiedad. Al final es el pez que se muerde la cola. Intentar quedarse en cinta a toda costa puede favorecer la aparición de la ansiedad, y este trastorno dificultará hasta el extremo poder alcanzar el objetivo. La presión genera miedo, y el miedo siempre es sinónimo de sufrimiento.
  • Por compararse con los demás. Ver que las mujeres de su entorno están embarazadas o ya tienen hijos, puede ser un desencadenante para que una mujer se genere a si misma una gran presión. Querer hacer lo que las demás mujeres hacen, y en el mismo tiempo, puede llegar a ser un foco total de ansiedad. Es un error compararse con los demás. Todos lo sabemos, pero cuenta no hacerlo cuando nuestro deseo está reflejado en esas personas. También tenemos que considerar el hecho de compararse incluso con personas que no conoce, pero que están visibles, como por ejemplo en las redes sociales. Al final, es una presión extra que puede hacer mucho daño a las mujeres que desean quedarse embarazas.

Cómo afrontar ansiedad por quedarse embarazada

Si tu deseo es quedarte embarazada, y llevas un tiempo intentándolo, y no lo consigues, deberías en un primer momento acudir a la consulta de un profesional médico especialista en ginecología. Es importante descartar que no haya ninguna alteración o problema físico que te impida quedarte en estado. Si las pruebas indican que no se trata de una cuestión física, entonces se debería barajar las causas emocionales y psicológicas. Para ello es imprescindible la ayuda terapéutica. Gracias a la terapia, podrás tener las herramientas que necesitas para quitarte de encima toda esa presión, y sentirte de nuevo bien. Y también puedes seguir las siguientes recomendaciones:

  • Haz aquello que te guste. No hay nada mejor para bajar la ansiedad que comenzar a hacer todo aquello que nos apasiona hacer. Toda actividad es positiva en estos casos. Gracias a ello podrás tener la mente ocupada en algo positivo.
  • Sal de casa y relaciónate. Es esencial que en los momentos más oscuros puedas salir de casa. El aire libre y el hecho de poder relacionarte con las personas más queridas y cercanas te permitirán sentirte bien.
  • Utiliza técnicas de relajación. Tener un método que te permita estar lo más relajada posible es vital. Podrías probar con la respiración diafragmática, que es una técnica muy sencilla que te permitirá alcanzar la tranquilidad que necesitas de un modo rápido. También podrías probar con disciplinas como el yoga o el taichí. Haz todo aquello que te permita sentirte relajada.
  • No intentes controlarlo todo. Por mucho que tú quieras, no puedes controlarlo todo. Lo que sí puedes controlar es como te afecta lo que te ocurre en cada momento. Deja que todo fluya, y no te presiones más de lo que ya estás.
  • Apóyate en tus seres queridos. Contar con el apoyo de nuestros seres queridos es lo más reconfortante que podemos tener. Apóyate en tu familia, en tus amigos, y sobre todo en tu pareja. Déjate ayudar.
  • Busca ayuda profesional. La terapia te dará las herramientas que necesitas para controlar tu ansiedad, y afrontar toda la presión que llevas acumulada. Si la ansiedad se ha adueñado de ti, busca ayuda terapéutica, y vuelve a sentirte bien.

Quedarse embaraza a veces no es tan sencillo como pensamos. Si no puedes tener ese embarazo tan deseado, no tires la toalla, ni te generes tanta presión que no puedas controlarla. Simplemente, céntrate en todo lo positivo que hay en ti y en tu vida, y deja que todo fluya. A menudo se requiere de tiempo, y de paciencia. Así que, no pierdas la calma, y síguelo intentando. ¡Adelante!

Daniel Molina, Psicólogo Emocional Online

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