Aprender las características de una mente con ansiedad

Cuando estamos expuestos a situaciones que desencadenan una gran incertidumbre y miedo, nos genera un gran nivel de estrés. Cuando no somos capaces de gestionar adecuadamente esa situación totalmente adversa, y nuestro estado de estrés se prolonga en el tiempo, aparecer la temida ansiedad. Una mente sumergida en ese estado de alerta permanente, cambia de forma abrupta e irremediablemente. Existen unas ciertas características de una mente con ansiedad, que debemos tener en cuenta a la hora de saber cómo nos afecta realmente la ansiedad.

Es cierto que, a cada persona la ansiedad le afecta de forma diferente. Unas personas sufren ciertos síntomas y otras no. Pero la forma en la cual se trasforma la mente de la persona con ansiedad es muy común. Saber toda esa información nos ayudará a la hora de identificar que nos ocurre, y saber que ayuda tenemos que solicitar.

Quien padece ansiedad, comprueba que su funcionamiento cognitivo, y su percepción acerca de todo lo que le rodea, ha cambiado. Por ejemplo, la ansiedad hace que nuestra capacidad de concentración se vea mermada, y que estemos totalmente en estado de alerta ante posibles peligros. Todos nuestros pensamientos se verán subyugados al miedo y a la angustia. Vivir con ansiedad, se convierte en una verdadera tortura.

La ansiedad nos afecta en todos los ámbitos de nuestra vida. Nos cambia, y hace que todo lo que pensemos y sentimos también cambie. Nos trasforma en personas temerosas y sensibles ante los estímulos. Es esencial averiguar y entender las características de la mente con ansiedad. Ello nos ayudará a comprender la ansiedad y cómo logra apresarnos.

Características de una mente con ansiedad

1-. Pensamientos recurrentes y dañinos.

La ansiedad hace que nuestros pensamientos estén siempre dirigidos a detectar posibles peligros. Por ello, la persona ansiosa se centra en analizar todo estímulo que le haga sospechar que algo malo le va a suceder. Son pensamientos recurrentes que hace que estemos excesivamente estimulados. Todo ello fruto del miedo y de la incertidumbre que no somos capaces de gestionar. Esa clase de proceso mental nos hiere y nos hace daño.

El futuro se convierte en una verdadera tortura, ya que la persona que sufre ansiedad, siempre intentará anticiparse a los acontecimientos. El miedo le hace concentrarse y dirigir sus pensamientos hacia posibles peligros, por muy irreales que estos sean. Es realmente agotador estar siempre pendiente de lo que ocurrirá, pero es la forma de actuar que tiene la mente ansiosa.

2-. Necesidad de control.

La incertidumbre es la peor enemiga de la ansiedad. Quien la padece intenta siempre preverlo todo. Sus miedos le hacen ser cautos y temerosos de todo aquello que pueda ocurrir, y que ellos no puedan controlar. No tener el control de las cosas y las personas que les rodea, hace que las personas con ansiedad sufran una intensa angustia.

Por ello, una persona con ansiedad intentará controlarlo todo. Aunque no se pueda controlar nada, el hecho de intentar prever todo aparte de generarle más ansiedad si cabe, les proporciona cierto alivio. Si pueden controlar momentáneamente alguno acontecimiento potencialmente peligroso, les genera cierto bienestar, aunque sea por un momento.

3-. Sentir inseguridad.

Al sentir ansiedad, la persona que la sufre se cuestiona y desconfía de todo y de todos. Cuando se percibe todo como un peligro, aparece la desconfianza, y ello nos lleva a sentirnos completamente inseguros. Además, tenemos que tener en cuenta, que sentirnos vulnerables hace que nuestra autoestima se vea dañada, y nos veamos incapaces de gestionar adecuadamente todas las situaciones que se nos presentan. Es una característica de la mente con ansiedad más intensa y paralizante.

Las personas que sufren ansiedad viven bajo el yugo del miedo. Éste hace que no pensemos con claridad, preocupándonos en exceso por todo. Además, el miedo hace que evitemos las situaciones que creyendo que éstas nos pueden dañar, aunque no sea así. Y la capacidad de reacción por parte de una persona con ansiedad es nula. Por mucho que intentemos prever los peligros, siempre nos sentiremos ante cualquier tipo de situación, inseguros.

4-. Intentar prever todo peligro.

Una de las características de la mente con ansiedad es estar siempre en alerta. Los pensamientos, la concentración y la forma de procesar la información, está destinada a la protección de posibles peligros. Luchar o huir, la ansiedad nos ayuda a poder actuar ante acontecimientos potencialmente peligrosos. Pero la ansiedad patológica nos mantiene en ese nivel de alerta siempre, haya o no un acontecimiento que puede llevarnos a sufrir algún daño. Y ese hecho es realmente agotador para nuestra mente.

La mente que está siempre activa y en alerta acaba por agotarse y colapsar. Los temidos ataques de pánico nos sirven para poder deshacernos de toda la tensión acumulada. Nuestra mente necesita descansar y desprenderse de toda esa presión. Una mente subyugada a la ansiedad, nos lleva al cansancio mental extremo.

5-. Sensibilidad extrema.

Las personas que sufren ansiedad experimentan un cierto aumento de su sensibilidad. Su capacidad para experimentar sus emociones se ha intensificado, y su reacción ante cualquier estímulo que le active su sistema de alarma interno, hará lo experimente de un modo extremo. Es por ello que emociones como el miedo, las padezcan con una intensidad desproporcionada. La mente afectada por la ansiedad es más sensible hacia los estímulos y la experimentación de las emociones.

La mente de las personas con ansiedad, necesita ser más sensible, ya que tiene que procesar cualquier mínimo estimulo que pueda ser un peligro potencial. Dicha sensibilidad les vuelve más vulnerables y temerosos. Una mente pendiente de todo acaba por colapsar, debido al esfuerzo hercúleo que esa tarea requiere.

Se puede recuperar una mente con ansiedad

Aunque la ansiedad logre trasformar nuestra mente, y el modo de procesar de esta, se puede revertir. Para ello es totalmente necesario tomar las decisiones oportunas, y estas pasan por responsabilizarse de nuestro propio bienestar, y realizar un plan terapéutico adecuado a nuestras necesidades. Con tiempo y esfuerzo, casi todo es posible, y superar la ansiedad se puede.

Por todo ello, si sufres ansiedad, debes plantearte buscar la ayuda necesaria para controlarla en primer término, y superarla como objetivo final. Todo ello requiere de esfuerzo por tu parte, y de acceder a una terapia personalizada, que te permita tener las herramientas que te ayuden a dejar la ansiedad atrás para siempre. ¡Adelante!

Daniel Molina, Psicólogo Emocional Online

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