El daño que hacen las mentiras

Las mentiras es el recurso más sencillo para ocultar una verdad que duele, además es una herramienta efectiva para quien quiere ocultar algo malo que ha hecho. Una de las consecuencias más notables de mentir es el daño que hacen, además de la pérdida de confianza de la persona que ha sido engañada. Porque una mentira es un engaño, y la deslealtad siempre es dolorosa. Por ese motivo, debemos saber cómo reaccionar ante una mentira.

Cuando descubrimos que alguien nos miente comenzamos a desconfiar, y esa desconfianza puede volverse patológica si las mentiras no cesan. Incluso las mentiras constantes pueden hacer que dudemos de todo y de todos. Seremos incapaces de distinguir entre lo que es verdad y la propia mentira. Las emociones asociadas a las mentiras siempre son negativas, como son la tristeza, la ira, o el rencor. Una mentira puede convertirse en el inicio de un sufrimiento que pondrá a prueba nuestra salud emocional.

Pero las mentiras también pueden provocar un auténtico sufrimiento para quien miente. A largo plazo, las personas que utilizan la mentira para manipular, ocultar o engañar, al final acaban solos, y sin que nadie pueda confiar en ellos. Las mentiras nunca son la solución para nada, solamente complican las cosas. Lo más positivo es ser sincero con nosotros mismos, y con aquellas personas que queremos.

Existe una verdad universal, las mentiras más dolorosas son de aquellas personas que queremos y que son importantes para nosotros. Sentirnos traicionados es una de las sensaciones más horribles que podemos llegar a experimentar. Así que, antes de mentir deberíamos reflexionar acerca de la repercusión que puede tener esa mentira en la otra persona. La verdad nos hará libres, como dice el refrán, ya que nos liberará de tener una doble vida. Con la verdad tendremos una vida auténtica. Y si alguien nos miente, solamente deberemos aprender a cómo reaccionar ante una mentira. 

Por qué mentimos

Toda persona que miente sabe que lo está haciendo. Es decir, mentir en un acto intencionado, que busca engañar por cualquier motivo a la otra persona. La inmensa mayoría de personas que mienten, lo hacen para maquillar o escapar de una realidad que les hace daño, o que les puede ocasionar un gran dolor. En definitiva, es un modo de no afrontar una situación adversa o vergonzosa.

Mentir tiene consecuencias terribles para nuestra salud psicológica y emocional. Al mentir y tener que prolongar esa mentira, hace que nuestros niveles de estrés, y de angustia se eleven. Ello hará que podamos desarrollar un cuadro ansioso con más facilidad. Además, seguramente nuestro estado de ánimo se verá igualmente afectado. Es la grave consecuencia de dejar a un lado nuestra moral.

Quien suele mentir es porque no es capaz de mostrar lo que es y lo que hace. Podíamos afirmar que la mentira deriva de la baja autoestima. Las personas con una predisposición por mentir, suelen ser inseguras, vulnerables y temerosas. Una persona que se quiere tal y como es, y está segura con aquello que hace, no tendrá nunca la necesidad de utilizar la mentira para salirse con la suya.

Todos, en cierta medida, hemos tenido contacto con la mentira. O bien la hemos utilizado alguna vez, o quizás la hayamos sufrido. Es importante reforzar nuestra autoestima para no tener que escondernos bajo las mentiras, y sentirnos mal. La mentira afecta a la forma de relacionarnos, y a la hora de establecer vínculos sólidos con las personas que queremos. Además, nos puede perjudicar en nuestro estado anímico y emocional. Por tanto, debemos valorar si es buena idea mentir. Y debemos, a su vez, aprender a cómo reaccionar ante una mentira.

Cómo reaccionar ante una mentira

Nuestras relaciones más sólidas se basan y se construyen sobre la confianza. Es la base de cualquier relación sana y constructiva. Da igual en que ámbito se desarrolle esas relaciones, pudiendo ser en el trabajo, con la familia, con los amigos, etc. Si alguien nos miente, esa confianza se perderá, y ello va a generar en nosotros una verdadera tormenta de emociones. Es un dolor tan profundo que es muy difícil de gestionar. Reaccionar bien ante una mentira nunca es sencillo. Por ese motivo debemos aprender a responder de un modo positivo a las mentiras, más que nada, por nuestro bien.

No siempre podemos reaccionar de un modo correcto cuando alguien nos miente, dejándonos en un punto donde no sabemos qué hacer, ni qué decisión tomar. En esos momentos de confusión, debemos en un primer momento reflexionar acerca de como nos sentimos. Solamente cuando logremos identificar nuestros sentimientos y emociones, podremos comenzar a saber qué pasos debemos seguir. A continuación nos centraremos en unas recomendaciones que nos pueden ser útiles. Y estas son:

  • Analiza tus sentimientos. Es esencial, como he dicho anteriormente, que intentes identificar tus sentimientos después de descubrir una mentira. Quizás consideres que es una mentira sin importancia, o quizás opines que es algo que no puedes perdonar. Es importante que tengas en cuenta eso.
  • Reflexiona acerca quien te miente. Antes de tomar ninguna decisión, debes reflexionar acerca de quienes la persona que te ha mentido. Igual es una persona que no pertenece a tu círculo más cercano, y puedas alejarte fácilmente de ella. No es lo mismo que te mienta alguien que apenas conoces, que alguien que sea de tu círculo más cercano y querido.
  • Céntrate en la intencionalidad. Quizás quien te ha mentido, lo ha hecho para protegerte, y no hacerte daño. Eso dista de una mentira destinada a engañarte o manipularte. La intencionalidad de la mentira lo puede cambiar todo, por ello es tan importante tenerlo en cuenta.
  • Expresa lo que sientes. Ante una mentira muestra tus sentimientos. No te reprimas ni mires hacia otro lado. Lo mejor que puedes hacer en esos momentos es dejar que tus emociones se expresen, y puedas comunicarte con quien te ha mentido, para que sepa como te sientes, y el daño que te ha podido hacer. Sentirse engañado lleva consigo mucho sufrimiento. No retengas esas emociones que puedes experimentar, como la tristeza o la rabia. 
  • Toma tus decisiones. Después de identificar una mentira, su intencionalidad, y reflexionar acerca de quien te ha mentido, debes tomar una decisión al respecto. Puedes perdonar a esa persona, y darle otra oportunidad para volver a confiar en ella, o por el contrario, prefieres alejarte de esa persona. Eso es algo que debes evaluar tú mismo. Pero independientemente de lo que hagas, perdona. Libérate de esa carga, tanto si sigues en contacto con esa persona, como si no. No vivas con el rencor, ni con la rabia. Al perdonar te liberarás de todas esas emociones negativas. Hazlo por ti. 

Perdonar una mentira

El perdón siempre es el camino. Sabemos que la mentira duele, y puede hacer que experimentemos emociones tan negativas como el rencor o la rabia. Retener esas emociones nos hará aún más daño. Perdonar nos ayudará a volver a ser nosotros mismos, y a vivir alejados de todo ese sufrimiento que otra persona nos ha generado. La mentira es un engaño, y nos podemos sentir muy utilizados. No podemos vivir eternamente con ese dolor.

No importa si continuamos con la relación que teníamos con la persona que nos ha mentido, o por el contrario, decidimos alejarnos de ella. Lo importante es que nos liberemos de esa carga emocional que nos ha producido el dolor de sus mentiras. Para que eso no ocurra, debemos perdonar. Es un perdón para nosotros, para vivir sin rencor o desconfianza. Es un modo de apostar por nosotros. Apuesta por ti. ¡Adelante!

 

Daniel Molina, Psicólogo Emocional Online

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