Cómo son las madres autoritarias

Madres autoritarias

Normalmente, se asocia el autoritarismo a la figura del hombre, o en este caso, del padre, pero lo cierto es que hay mujeres que aprovechan su posición de poder dentro de su familia, para así aprovecharse de sus hijos, y de toda persona que entra en su círculo más cercano. Perciben a los demás como simples objetos necesarios para conseguir todo aquello que desean. En este artículo nos centraremos en cómo son las madres autoritarias.

Las madres autoritarias hacen tanto daño como los padres que lo son. Ejercen su poder hacia sus hijos, y les aplica una rigidez emocional capaz de anularlos por completo. Pueden ser violentas tanto a nivel verbal como a nivel físico, y las heridas que producen en el alma de sus propios hijos son terribles. Es difícil gestionar para un hijo que la persona que más tiene que cuidarle y protegerle, simplemente le anula, y lo somete a críticas y reproches contantes. Ese niño que sufre esta clase de maltrato se convertirá en la adultez en una persona herida.

Quien es autoritario solamente mira por él, y por su bienestar. Le importa muy poco los sentimientos y necesidades de los demás. Se creen con el derecho de imponerse, y lo suelen hacer con las personas que no se pueden o no saben defenderse, como pueden ser los hijos. Cualquier hijo aceptará sin rechistar las órdenes de su madre, y lo hará con toda normalidad. Pero cuando esas órdenes se convierte en conductas abusivas, el menor estará expuesto a un maltrato estricto.

Si queremos saber cómo son las madres autoritarias, debemos centrarnos sobre todo en su modo de pensar y proceder tan rígido, donde su voluntad estará por encima de todo. Lo peor de todo, quizás no sean sus órdenes o su comportamiento abusivo, sino que pagará sus propias frustraciones con sus hijos, pudiéndolos castigar, o incluso insultar. Su autoridad siempre irá acompañada por una violencia directa y dañina. Es importante para todo hijo de esta clase de madres, poder alejarse de ese maltrato lo antes posible.

Cómo son las madres autoritarias

Desde siempre hemos percibido la autoridad en la figura paterna, pero lo cierto es que hay madres capaces de adoptar una postura totalmente abusiva y de poder, sobre las personas más cercanas, como pueden ser sus propios hijos. Suelen ser personas que solamente conocen el control y la autoridad como método de relacionarse con los demás, y anteponen sus propias necesidades a las necesidades que puedan tener los demás. Son sumamente egoístas.

Una persona autoritaria es solamente alguien que mira por ella. Saben que su conducta hacen que los demás hagan todo aquello que ellas quieran, y solamente basta con mostrarse autoritaria, y generar el miedo suficiente para dominar y someter a sus propios hijos. Un hijo de una madre autoritaria, llegará a normalizar el comportamiento de ella, y aceptará las órdenes sin rechistar. El miedo es una herramienta efectiva a la hora de que los demás obedezcan, y de ello se aprovecharán esta clase de madres.

Un hijo sometido a la autoridad de su propia madre, crecerá con miles de carencias afectivas. Nunca habrán tenido el cariño, ni la protección de su propia madre, y eso sin duda le afectará a la hora de desarrollarse emocionalmente. Esta clase de hijos crecerá con una autoestima dañada, y ello le repercutirá en todos los ámbitos de su vida. Lo dicho, esta clase de hijos sometidos se convertirán en personas totalmente heridas en la edad adulta.

Para saber como son las madres autoritarias nos centraremos en sus características principales. Y estas son:

  • Personas narcisistas. Las madres autoritarias son personas que solamente miran por ellas mismas. Sus conversaciones y su modo de actuar siempre giran alrededor de su persona. Su personalidad narcisista les empuja a hacer todo lo posible para garantizar que pueden alcanzar sus objetivos, aunque para ello tengan que anular o violentar a los demás.
  • No gestionan la frustración. Cuando algo es adverso, o alguien le niega algo, no lo soportan, y pueden emplear la violencia para conseguir aquello que quieren. Su mal carácter y su autoritarismo se acentúa cada vez que no logran lo que desean. Es un modo infantil de gestionar aquello que les ocurre.
  • Son emocionalmente inmaduras. Se creen con el derecho de tenerlo todo. No aceptar un no, ni soportan cualquier negativa. Para esta clase de madres, las emociones son una debilidad, por lo tanto, no son capaces de aceptar cualquier muestra de afectividad, o sentimental. 
  • No son empáticas. Estas madres son totalmente incapaces de ponerse en el lugar de los demás, no tan siquiera, de sus propios hijos. Por ese motivo, no son enteramente conscientes del daño que pueden llegar a hacer a los demás. Perciben a sus propios hijos como simples herramientas para conseguir aquello que desean, sin importarles sus necesidades.
  • Son manipuladoras. En un primer momento, esta clase de madres intentarán manipular o chantajear a sus hijos para conseguir aquello que desean. Si no logran lo que quieren, pueden utilizar el abuso. Cualquier estrategia es válida para ellas para aprovecharse de los demás.
  • Son muy exigentes. En su cabeza hay ciertos objetivos que todos aquellos que están a su alrededor, y ellas mismas, deben alcanzar. Por ello, se exigen y exigen demasiado a todos aquellos que están cerca. Su autoridad les ayuda a conseguirlo. Incluso pueden decidir por ello, ya que cree que sus hijos son incapaces de tomar decisiones, y así se garantiza que hagan lo que ella quiere.
  • Pueden usar la violencia. Si las manipulaciones, sus palabras, o sus actos no logran someter a sus víctimas, pueden volverse extremadamente violentas. Su violencia está para ellas justificada, porque consideran que los demás deben acceder a sus peticiones. 

El daño que las madres autoritarias hacen a sus hijos

Estar en manos de una madre autoritaria, favorece padecer ciertos trastornos. Un niño el cual recibe esa clase de trato por parte de una madre fría y rígida, desarrollará ciertas carencias de tipo afectivo. Todos necesitamos cuidados y atenciones, sobre todo cuando somos pequeños. Si nuestra madre solamente nos utiliza, y no nos proporciona esos cuidados, hará que todo ello generé una huella indeleble en nuestra alma. Esta clase de madres utilizan la manipulación, pero también la agresión, criticando y reprochando todo a sus hijos. Ese maltrato hará que ese niño desarrolle una percepción negativa sobre si mismo, ya que dará por válidas las opiniones de su madre sobre él, y su autoestima se verá dañada por siempre. Es la secuela más común.

También podemos remarcar que, una persona que sufre los ataques constantes de su madre, y sus exigencias, puede desarrollar trastornos asociados con la ansiedad. Estar siempre atento a las órdenes de una madre autoritaria, hará que esa persona sufra un gran nivel de estrés, y eso le llevará a la ansiedad. De igual modo, esta clase de víctimas puede desarrollar cuadros depresivos. Nadie puede sentirse bien, ni animado, si alguien lo está machacando emocionalmente. 

Por último, decir que todas las heridas emocionales que generan esta clase de madres en sus hijos, hacen que estos sufran emociones tan negativas como el miedo, la tristeza, o la desesperanza. Toda víctima de un abuso, sufrirá diversas secuelas que le acompañarán durante toda su vida, al menos que busque ayuda psicológica, y pueda reconstruir su propia autoestima, y comenzar a sentirse bien. 

Cómo afrontar el maltrato de una madre autoritaria

Es muy difícil para una víctima identificar el maltrato que reciben de su propia madre. Desde pequeños creemos que nuestra madre actúa siempre por nuestro bien, y todo lo que dice o hace lo percibimos como algo correcto. En la edad adulta es cuando tenemos la madurez suficiente para comprender que la autoridad de nuestra madre es una conducta tóxica, que nos ha hecho mucho daño durante toda nuestra vida. Una vez que sabemos identificar qué ocurre, podemos tomar las decisiones más oportunas para evitar que nuestra madre siga haciéndonos daño.

Sabiendo cómo son las madres autoritarias, sabemos que, nunca lo podrán fácil, e intentarán siempre someter a sus hijos. Es la única forma que tienen de relacionarse. Pero, ¿qué pasaría si su conducta tuviera consecuencias?. Es decir, si un hijo o una hija de una madre autoritaria establece sus límites, y le hace saber que cuando se comporte así, se alejará de ella, quizás logre detener su comportamiento. Los límites son necesarios, y si no los cumple, entonces deberías plantearte alejarte de ella. No puedes permitir que nadie te siga haciendo daño, y haga que te doblegues a su voluntad. Es necesario la toma de decisiones. Si no eres capaz de tomar esas decisiones, o tienes que sanar las heridas que te ha podido producir la conducta de tu madre, busca ayuda psicológica. Apuesta por ti. ¡Adelante!

Daniel Molina, Psicólogo Emocional Online

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