Qué es el trastorno depresivo mayor

¿Qué es el trastorno depresivo mayor?

Cuando nuestro estado de ánimo cae hasta lo más hondo y oscuro del abismo, se va con él todo lo que somos. Nuestra alegría, nuestras esperanzas, e incluso nuestras energías, desaparecen sin avisar, haciendo que nos convirtamos en una sombra de lo que fuimos, y sumergiéndonos en nuestra tristeza, veremos los días pasar. Las personas que sufren un trastorno de depresión mayor, tienen serias dificultades para sobrellevar su día a día. Es terriblemente difícil gestionar la inmensa y absoluta oscuridad. Y, ¿qué es el trastorno depresivo mayor?

Saber qué es el trastorno depresivo mayor es esencial para saber bien a qué nos enfrentamos. Quien lo padece sufre una inmensa tristeza y desesperanza. Toda su vida se ve limitada por su falta de energías, y sobre todo por su falta de interés por todo y por todos. La persona que sufre este tipo de trastorno se ve inmerso en un profundo dolor que le destroza el alma.

Quien sufre un trastorno depresivo mayor nota que siempre está cansado. Es un agotamiento que nace del alma y se traslada al cuerpo. Cuando la mente y el cuerpo no responde, todo se torna negro y estéril. Las motivaciones se pierden. El interés por las cosas y personas que antes sí lo tenía, desaparecen con la misma velocidad, que la persona se ve envuelta por una bruma negra y oscura. Todo deja de tener el significado que siempre ha tenido, y pasa a un segundo o tercer lugar. La persona que sufre este tipo de trastorno ve pasar los días sin que nada pueda hacer. Porque este trastorno es capaz de paralizar y limitar a quien lo padece. La vida deja de tener sentido para ellos.

Este tipo de trastorno va acompañado por una sintomatología muy grave e intensa. Pueden aparecer serias alteraciones del sueño, del apetito, problemas musculares, falta de concentración, etc. Si tuviéramos que describir qué es el trastorno depresivo mayor, lo podríamos comparar como cargar con una pesada losa, que nos permite avanzar, que nos cansa, que nos hace daño, y que no nos deja ver todo lo bueno que hay en nuestro alrededor. La oscuridad más profunda que nos arrebata nuestra alegría, y llega a destruir todo lo que somos, lo que fuimos, y lo que podamos llegar a ser.

Síntomas del trastorno depresivo mayor

Ya sabemos qué es el trastorno depresivo mayor, ahora debemos aprender cómo nos afecta. Cada persona padecerá algunos síntomas diferentes, ya que este trastorno ataca a cada persona de un modo distinto. Y entre dichos síntomas encontramos:

  • Fatiga o cansancio extremo.
  • Ansiedad.
  • Ganas de llorar.
  • Alteraciones del sueño.
  • Irritabilidad.
  • Problemas digestivos.
  • Sentimientos profundos de tristeza.
  • Falta de energías.
  • Autorreproches y pensamientos negativos.
  • Dolores físicos, temblores, alteraciones en la piel, dolor de cabeza, etc.
  • Sentimiento de vacío.
  • Sensación de desesperanza.
  • Falta de interés por actividades y cosas que antes sí lo tenían.
  • Problemas de concentración. Sensación de lentitud cognitiva.
  • Ideas suicidas.

¿Cuántos tipos de depresión existen?

Para poder clasificar los tipos de depresión, debemos tener en cuenta el modo en el cual se manifiesta, y que síntomas padece el paciente. Después de una evaluación psicológica, podremos diagnosticar el tipo de depresión que se padece.

Entre los tipos de depresión existentes, encontramos:

  • De carácter ansioso. Son aquellas depresiones que presentan una sintomatología similar a la presentada en un cuadro de ansiedad, como por ejemplo: los problemas digestivos, temblores, cansancio extremos o tristeza permanente.
  • De carácter combinado. Es aquella depresión que combina momentos de gran tristeza y desesperanza, con momentos en los que la persona se siente totalmente recuperada, llegando a la euforia más exacerbada.
  • De carácter melancólico. Son ese tipo de depresión donde la sintomatología se presenta de un modo más intenso y demoledor. La tristeza es mucho más profundo e hiriente. La persona presenta serios problemas para afrontar su día a día.
  • De carácter atípico. Es un tipo de depresión en la cual se presentan momentos de felicidad y actividad. Pero son momentos muy fugaces que acaban siempre por dar paso a una tristeza muy profunda e intensa.
  • De carácter psicótico. Es un tipo de depresión muy grave, donde existe tal alteración en el funcionamiento del cerebro y la segregación de hormonas, que la persona puede llegar a padecer alucinaciones. Se produce cuando la depresión es muy intensa, y esta ha sido tan persistente en el tiempo, que ha llegado a producir un daño cerebral conciso.
  • De carácter catatónico. Es un tipo de depresión donde la persona ve comprometida su funcionamiento moto, y queda en posiciones rígidas, durante mucho tiempo. Algunas personas pueden llegar a desarrollar movimientos totalmente descontrolados.
  • Depresión postparto o durante el embarazo. Es cuando la persona sufre una bajada de ánimos durante el embarazo o después de él. Es una depresión que responde a una causa física o biológica, ya que es producida por una alteración hormona típica de la gestión.
  • De carácter estacional. Son depresiones cuya causa con los cambios de estaciones. La mayor o menos exposición a la luz solar y otros factores, pueden hacer que nuestro estado de ánimo se vea seriamente afectado.

Sus causas

Una vez que sabemos qué es el trastorno depresivo mayor, y cuáles son sus síntomas principales. En este apartado estudiaremos las causas de este tipo de trastorno de estado de ánimo. Sabiendo que origina esta psicopatología, podremos afinar a la hora de realizar un diagnóstico y tratamiento acorde a él.

Para que una depresión mayor se origine, es necesario dos factores principales. El primero corresponde a la predisposición genética. Esto no quiere decir que si en nuestra familia más cercana (padres, abuelos, etc.) han padecido esta enfermedad mental, nosotros vamos a padecerla sin remedio. No es así afortunadamente. Para que la depresión se exprese como tal, requiere de un segundo factor: el ambiental. Es decir, es necesario algo que desencadene la depresión oculta en nuestra predisposición genética a padecerla. Puede ser tanto, una pérdida de un ser querido, como ser víctimas de un acoso, etc. Cualquier experiencia negativa puede originar el principio de una bajada de ánimos que propicie la temida depresión.

Esto no quiere decir que, si nuestra familia no ha habido casos de depresión, nosotros estemos exentos. Nuestra genética puede igualmente contener esta predisposición, pero ningún miembro de nuestra familia cercana ha experimentado un desencadenante ambiental que la haya despertado. Por tanto, podemos padecer depresión, aunque no existan antecedentes familiares al respecto.

Cómo tratar el trastorno depresivo mayor

La mejor manera de poder combatir el trastorno depresivo mayor, es mediante terapia psicológica. Es el único método para conseguir las estrategias que nos permitan afrontar nuestro estado de ánimo bajo, y hacer que remitan los síntomas asociados. Es la única manera de superar una depresión, sea cual sea esta. Así que, es necesario pedir ayuda profesional cada vez que nos encontremos realmente bajos de ánimos, y no podamos remontar por nosotros mismos.

En algunos casos más graves, quizás se necesite también de ayuda farmacológica. Pero siempre este tipo de terapias médicas deben ser complementarias con la psicoterapia. Piensa que ninguna pastilla te va a permitir superar la depresión. Para ello se requiere tiempo y esfuerzo, así como saber qué es el trastorno depresivo mayor, y cómo nos afecta. En ese punto podemos avanzar con la ayuda terapéutica.

No olvides también de apoyarte en tus seres queridos. Ellos necesitan saber qué te pasa. De ese modo y con esa información, podrán ayudarte. Ten siempre a personas que te quieran acompañándote en tu recuperación. Es totalmente necesario verse arropados por las personas que queremos y que nos quieren.

Y por último, te puede servir de ayuda, hacer ciertas actividades que te permitan aliviar tu mente y sentirte bien. Por ejemplo, puedes comenzar a aprender a tocar ese instrumento musical que ya tocabas o que siempre has querido tocar. O también puede iniciar un deporte. O quizás, empieces a tomar la iniciativa a la hora de relacionarte con los demás. Haz lo que sea que te permita sentirte bien, y mantener la mente ocupada. Te servirá a la hora de afrontar la depresión. ¡Adelante!

Daniel Molina, Psicólogo Emocional Online

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