Personas capaces de agotarte emocionalmente

Existen personas que tienen la capacidad de robarnos todas nuestras energías. Son como vampiros, que buscan a una presa para arrebatarle toda su luz. Puede que esa persona sea un compañero de trabajo, un amigo, un familiar o incluso nuestra propia pareja. Está claro que cuando esa persona es muy cercana, no podemos rechazarla sin más. Eso lo complica todo, y es por ello que debemos aprender qué hacer cuando alguien te agota emocionalmente.

Las personas que suelen quitarte las energías son realmente sutiles. Nunca lograrás identificarlas a la primera. Pero existen ciertas pistas que puedes descifrar a la hora de saber si la persona que tienes enfrente es así. Una de las claves para lograr identificar a quien te anula y te roba tu energía es después de estar con esa persona. En el preciso momento que te despidas de esa clase de personas te encontrarás saturado, de mal humor, e incluso suspirando. Son sensaciones propias de estar emocionalmente agotado.

Aquellas personas que roban las energías y el bienestar a los demás, son personas heridas, que necesitan absorber la luz de las personas que se encuentra con tal de tener algo de alivio emocional. Cuando comparten su tiempo con alguien más, lo utiliza para poder robarle sus buenas vibraciones. Quien está sumergido en un mundo de sombras, tiene la necesidad de expulsar toda esa negatividad, y robar la positividad de los demás. Son personas tóxicas que sufren, y hacen sufrir a los demás.

Así que, si cuando estás con una persona que te agota, y acabas resoplando, de mal humor, y estresado, debes comprender que no puedes compartir espacio y experiencias con ella, y debes alejarte lo más posible. Quedarte al lado de alguien con esas características supone que acabes emocionalmente cansado y exhausto. Por todo ello, debemos aprender qué hacer cuando alguien te agota emocionalmente. No podemos permitir que alguien nos así nos atrape en su negatividad y toxicidad.

Cómo son las personas que te agotan emocionalmente

Tenemos que comprender que las personas que agotan a otras emocionalmente, son personas heridas, y su dolor hace que se comporten así. Necesitan rodearse de personas que le aporten algo de luz y les escuche. Son personas dependientes, y necesitan compartir su sufrimiento, para así tener algún tipo de consuelo. Suelen ser tan intensos a la hora de explicar sus problemas que son capaces de proyectarlos en los demás, y esas personas lleguen a sentirse implicadas de algún modo.

Como hemos podido ver, esta clase de personas son emocionalmente dependientes, y esa necesidad les hace comportarse así. Creen que compartiendo su dolor y su sufrimiento tendrán las atenciones de los demás, aunque en realidad les agote en el plano emocional. Este tipo de conductas se pueden considerar tóxicas. Pueden incluso recurrir a la manipulación o al chantaje para conseguir todas las atenciones que tanto anhela y necesita.

En definitiva, esta clase de personas buscan el alivio emocional que necesitan, obteniendo como sea las atenciones de los demás. Pero para ello que convierten en auténticos vampiros emocionales que consiguen arrebatarle las fuerzas y el ánimo a las personas que le rodean. Su conducta tóxica hace que los demás siempre terminen por rechazarles, y por lo tanto, su sufrimiento se agrava. Para evitar que nadie nos arrebate nuestras energías, debemos aprender qué hacer cuando alguien te agota emocionalmente.

Qué hacer cuando alguien te agota emocionalmente

Siempre nos encontraremos a alguien capaz de agotarnos anímicamente y emocionalmente. Es imprescindible que sepamos como actuar en esos casos, porque tenemos que aprender a protegernos de esta clase de personas. No podemos caer en la trampa de empatizar con quien nos roba nuestra luz para sumergirnos en su oscuridad. Por muy egoísta que nos pueda aparecer, a veces tenemos que mirar por nuestro bienestar. Somos nuestra responsabilidad, y debemos velar por nosotros mismos.

Aunque nunca les funcione, esta clase de personas “vomitarán” su negatividad a quien esté dispuesto a escucharle. Convertirán toda conversación en un monólogo, donde el único tema serán sus calamidades y miserias. Puede dar pena al principio, pero poco a poco conseguirá de nosotros todas las atenciones que necesita. Su objetivo será siempre obtener todo aquello que anhela, es decir, la atención de los demás, aunque tenga que utilizar tácticas tan maliciosas como la manipulación o el chantaje.

Con sus conductas tóxicas, al final consiguen que todos acaben por alejarse de esa persona. Nadie quiere dejar de sentirse bien cuando está su compañía, por lo que intentarán eludirla cada vez que puedan. Por lo que sus tácticas para obtener la atención de los demás solamente serán válidas durante un tiempo breve, después no lograrán que nadie le preste su atención. Por todo el daño que pueden hacer, debemos saber Qué hacer cuando alguien te agota emocionalmente. Y estas son mis recomendaciones:

  • Identifica qué ocurre. Antes de actuar tienes que identificar qué ocurre, es decir, tienes que comprobar como te hace sentir esa persona. Si compruebas que cada vez que hablas con ella, te sientes agotado y abatido, debes comprender que estás siendo el objetivo de una persona que absorbe tus energías.
  • Pon límites. No te dejes manipular. Es posible que si intentas bloquear esas conductas tóxicas, esa persona puede hacerte sentir culpable. La culpabilidad es una táctica muy efectiva a la hora de manipular o chantajear a alguien. Una persona que se siente culpable hará todo lo que sea por reparar sus errores, y eso lo puede aprovechar esta clase de personas. Por lo tanto, deberías establecer tus límites, para que así esta persona sepa bien claro hasta donde puede llegar contigo y hasta donde no. De ese modo, evitarás la toxicidad de esta clase de relaciones.
  • Sé empático. Sabemos que esta clase de personas solamente miran por ellas, y no son capaces de asumir el daño que pueden llegar a hacer. Son personas muy heridas, que pueden estar sufriendo trastornos tan graves como la ansiedad o la depresión, pero por ello no están autorizados para echarnos todo su dolor encima. Sé amable con ellos, pero no permitas que te arrastren a su sufrimiento.
  • Cuídate. Ayudar a los demás es algo bueno y positivo, pero también lo es cuidar de nosotros mismos. Tenemos que entender que somos nuestra responsabilidad, y debemos tratarnos de un modo amable. No podemos nunca abandonarnos para ayudar a nadie. Tenemos que ser nuestra prioridad, y así podemos evitar que nadie nos manipule, ni nos haga sentir mal.
  • Aléjate de esa persona. Quizás no puedas alejarte de un modo permanente, pero lo que sí puedes hacer es evitar todo contacto que te sea posible. Mantén tu propio espacio y no dejes que nadie te atrape en el suyo. No tienes por qué atender a esa persona siempre. Aprende a decir no.
  • Anímale a que busque ayuda. Si esa persona está sufriendo tanto, anímale a que busque ayuda profesional. Incluso puedes ofrecerte a acompañarla. Si la rechaza, puede ser una buena razón para dejar de asistirla. No se puede ayudar a quien lo quiere ayuda. De ese modo no tendrás que dejar que te agote, simplemente aléjate de ella. ¡Adelante!

 

Daniel Molina, Psicólogo Emocional Online

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