Y después de la ruptura qué hay

Hace relativamente poco, ya sea por la cultura o por las leyes que estaban aplicadas hace sólo unas décadas atrás, no había cabida para la ruptura sentimental. Las parejas aguantaban juntas durante toda la vida, a pesar de la falta de amor o de cariño que pudiera existir dentro de las uniones sentimentales. Hoy en día, todos tenemos la libertad de romper con nuestra pareja si la relación no funciona. Pero lo importante es qué hacemos con esa ruptura y después de ella. ¿Y después de la ruptura qué?

Toda pareja sufre por altibajos. Eso es así. No existe la relación perfecta, porque todos somos imperfectos. Siempre existe unos límites que cuando se sobrepasan la unión de dos personas se empieza a quebrantar. Cuando eso ocurre lo mejor es que cada un siga su camino solo. Es lo más sano para ambas personas. Después de la ruptura tenemos que volver a recomponernos emocionalmente, y seguir con nuestras vidas. Ello supone un gran esfuerzo y una reinvención personal enorme.

Cuando una relación se acaba, aparecen sentimientos tan negativos como la desolación, la sensación de vacío y fracaso, o la soledad, entre otros. Pasamos el famoso duelo que nos ayuda a aceptar lo ocurrido, y a saber cómo podemos superarlo.

Hay personas que no llegan a realizar un duelo emocional correcto, y después de la ruptura son incapaces de volver a retomar sus vidas. Su dolor se enquista durante muchísimo tiempo, y eso genera una serie de trastornos que son capaces de bloquear emocionalmente a esa persona.

Duelo por la ruptura de pareja

El proceso de duelo por la ruptura de la pareja consta de cinco fases. Es todo un camino empedrado que requiere de todo nuestro esfuerzo y buena actitud para superar la pérdida. Si logramos realizar un duelo adecuado, lograremos recuperar nuestras vidas, y podremos tener las herramientas necesarias para volver a gestionar nuestras emociones de forma correcta y constructiva.

Y las fases del duelo por la ruptura de la pareja son:

  • Negación. Y después de la ruptura aparecer esta primera fase del duelo. La persona afectada no cree que haya podido romperse su relación. Por lo que seguirá actuando como si la otra persona pudiera volver. Negar la realidad hará que el dolor sea más intenso.
  • En esta segunda etapa del duelo, la persona acepta la ruptura de su relación de pareja. Por ello comienza a experimentar sentimientos de ira y enfado. Estos sentimientos permiten que el dolor sea menos intenso.
  • Negociación. Esta etapa aparece cuando la persona ya se ha calmado, e intenta encontrar alguna salida al dolor que está sufriendo. Para ello no dudará en intentar de reconquistar a su expareja, y empleará cualquier estrategia que se le ocurra. La única forma de superar esta etapa tan irreal, es aceptar por completo que su expareja no volverá a su lado.
  • Depresión. En esta etapa la persona sentirá, una profunda tristeza y desolación por aceptar la idea de que la otra persona no volverá a su lado. Llegará a creer que no puede vivir sin la otra persona.
  • Aceptación. En esta última etapa la persona logra darse cuenta que puede estar bien si la otra persona. Y que la vida sigue sin ella. Es el momento adecuado para pasar página, y aprender de los errores del pasado. No podemos avanzar sin cerrar las puertas que dejamos atrás.

Y después qué podemos aprender

Una ruptura sentimental es siempre dolorosa. Todo amor puede llevar dentro el sufrimiento. Son las dos caras de la misma moneda. Si no sabemos cómo gestionar una ruptura, podemos rompernos por dentro. Es por ello que debemos aprender a gestionar el amor, y del mismo modo, debemos aprender a superar el desamor.

Puede que una ruptura sentimental sea una de las experiencias más dolorosas y desgarradoras para una persona, pero de todo se puede aprender. Una relación rota nos puede aportar un aprendizaje valiosísimo si logramos estar atento a las lecciones que obtenemos de ello. Y entre esas lecciones podemos encontrar:

  • Nada es eterno. Todo lo que tiene un principio también tiene un final. Las relaciones se pueden terminar, y debemos aceptarlo como parte de la vida. Es cierto que existen parejas que perduran durante toda la vida, pero algunas relaciones tienen fecha de caducidad. Es algo inevitable.
  • No se puede controlar todo. Hay personas que intentan controlarlo todo, incluso a las personas que quieren. El miedo hace que ese control les aporte algo de calma, pero es irreal. Nadie puede controlar los sentimientos de los demás, y nadie puede retener a quien no quiere estar a su lado. El amor auténtico respira libertad.
  • La vida continua sin pareja. Tener pareja o no es una elección, no una obligación para estar feliz o sentirte pleno. Nadie puede llenar tu vacío interior, sólo tú mismo. La felicidad depende de ti, y de nadie más. Los demás sólo pueden compartir esa felicidad, no convertirse en el objeto de la misma.
  • Nada se puede prever. Es algo que tiene que ver con el control. Cuando estamos ante una ruptura sentimental, nos damos cuenta de que nada en esta vida se puede prever. No podemos hacer planes de futuro, sin tener en cuenta los imprevistos.
  • Nada es tan horrible como pensamos. Y después de la ruptura nos damos cuenta que todo se puede superar, que nuestra vida sigue, y que debemos levantarnos lo antes posible. Todo tiene la importancia que le damos.

Qué voy a sentir después de la ruptura

Cuando una relación se termina se convierte en un proceso muy doloroso. Hemos estado con esa persona días, meses o años. Nos hemos creado expectativas, y planes de futuro. Hemos hecho girar nuestra vida alrededor de la relación, y todo eso se ha roto. ¿Y después de la ruptura qué vas a sentir?

Esa persona que tanto amabas y estaba presente en tu vida, ya no lo estará. Ya no estará a tu lado, y quizás no vuelva a verla nunca más. Ante una ruptura sentimental, nuestra alma se romperá en mil pedazos. Nos sentiremos profundamente perdidos, y una sensación de fracaso y vacío se apoderará de nosotros.

Lo primero que debemos aceptar es que nos vamos a sentir realmente mal. Cualquier ruptura hace daño. Pero se puede superar. Estaremos un tiempo perdidos y sumergidos en el dolor, pero poco a poco nos iremos sintiendo mejor. Aceptaremos nuestra nueva realidad, y nos adaptaremos a ella.

Tenemos que llorar nuestras pérdidas. Puede que lleguemos a sentirnos incompletos, y que llegues a pensar que nunca más podrás amar, ni querer a nadie más. Pero sólo son pensamientos. Debemos dejar pasar el tiempo para ver las cosas de un modo más constructivo y real. El dolor a veces nos lleva por caminos oscuros.  Así que no alimentes esos pensamientos, y céntrate en volver a sentirte bien. Decídete por recomponerte y salir adelante.

Y después de la ruptura cómo volver a ser yo

Después de superar todo el proceso de duelo, empezarás a ver las cosas de una forma más constructiva y positiva. El tiempo es siempre nuestro mayor aliado, y es capaz de despejar nuestra mente de todos esos pensamientos dañinos y estériles. No sirve de nada sentirnos todo el tiempo personas incompletas sin amor. Debemos centrarnos en todo bueno que nos da la vida, y todo lo qué estar por llegar.

Y después de la ruptura debemos comenzar a ponernos en pie, y dejar de pensar de un modo rígido. El amor no debe ser el motor de tu vida, lo debes ser tú mismo. Las parejas se escogen libremente para compartir nuestras vidas, no para que supla ninguna carencia. Por lo tanto, debemos cambiar nuestra forma de pensar y de ver la vida. Debemos ser más abiertos y flexibles. Quizás debemos dejarnos sorprender y permitir que todo fluya.

Es fundamental que mantengamos una actitud favorable que nos permita superar el trance que supone una ruptura, y centrarnos en avanzar. Esto será clave a la hora de ganar la batalla, y poder dar paso a nuestra nueva realidad. La adaptación es un factor muy importante a la hora de supera cualquier obstáculo. Dar paso a tu resiliencia.

Síndrome de abstinencia emocional

Todos en mayor o menor medida hemos pasado por una ruptura sentimental. A veces han sido relaciones fallidas, y otras, simples decepciones. Pero todos hemos conseguido pasar página. A unos nos cuesta más y a otros menos. Todo depende de cada persona y cómo gestione sus emociones. Pero existen personas que son totalmente incapaces de pasar página cuando su relación sentimental se rompe. Y después de la ruptura viven en una continua necesidad por volver con esa persona. Experimentan un auténtico síndrome de abstinencia emocional.

Cuando alguien es incapaz de pasar página cae irremediablemente en el círculo de la obsesión. Es un círculo vicioso donde la persona busca una nueva oportunidad, en la necesidad de contactar con esa persona, de mendigar atención por parte de ella, y suplicar por un amor que ya está caduco. Hablamos de un perfil caracterizado por una clara dependencia afectiva, que lleva a la persona que lo sufre a experimentar un dolor emocional tan intenso que le paraliza por completo.

Si eres una persona que no puedes supera una ruptura sentimental, y eres incapaz de continuar con tu vida, lo más recomendable es que te sometas a un tratamiento psicológico, ya que es un problema que no se solucionará por sí sólo, y siempre arrastrarás incluso en futuras relaciones. Es importante no vivir con esa carga, y volver a retomar tu vida con la libertad que mereces.

Cómo actuar después de la ruptura

Existen algunos consejos que nos ayudarán a afrontar la ruptura y poder superarla de modo más satisfactorio posible como, por ejemplo:

  • Cambiar de mentalidad. Tener pensamientos constructivos y esperanzadores es esencial para poder superar nuestra ruptura sentimental. Caer en el victimismo y en la desesperación sólo nos traerá más dolor y sufrimiento. Así que procura que tu mente, esté centrada en pensamientos positivos que te ayuden a mejorar tu estado anímico.
  • Déjate arropar por los demás y conoce a personas nuevas. Es importante que puedas sentir el apoyo de las personas que te quieren y están a tu lado. Nuestro estado anímico se verá altamente reforzado. También ábrete a conocer a personas nuevas. Siempre es positivo vivir nuevas experiencias y entablar amistad con distintas personas. No te aísles y ábrete al mundo.
  • No te quede inmóvil. Puedes volver a retomar cosas que te gustaba hacer. O quizás puedes plantearte iniciar alguna actividad que te haga moverte y salir de casa. Es importante no quedarte quieto ni aislado. Siéntete activo y muévete con la vida.
  • Deja a un lado el victimismo. Ha finalizado tu relación sentimental. Por ello no eres una persona fracasada, son cosas que pasan y habrá unos motivos específicos. De esta experiencia tan negativa saca valiosas lecciones y aprende. No caigas en el victimismo, céntrate en volver a sentirte bien.
  • Siéntete agradecido. No todo en la vida es tener una pareja. Tu vida es tuya, y quizás tengas a alguien para compartirla o quizás no, y no por ello serás más o menos feliz, porque la felicidad está en ti. Así que siéntete agradecido por lo que eres, y por todo lo bueno que tienes. Agradece a la vida por todas las personas que están a tu lado, y por las experiencias que puedes vivir, tanto las buenas como por las malas, ya que todas forman parte de nuestro aprendizaje vital. Da las gracias, y date las gracias a ti mismo.
  • No necesitas a una pareja para ser feliz. Nadie necesita a otra persona para ser feliz. Todos somos responsables de nuestra felicidad, y cada uno debe buscar la suya. Si al final tienes a alguien para compartir esa felicidad bien, y si no la tienes también. Tu felicidad es solo tuya. Te pertenece.

Daniel Molina, Psicólogo Emocional Online

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