Familia

La familia es nuestro primer lugar en el mundo. Es donde empezamos a construir lo que somos, a entender cómo se ama, cómo se cuida… y también, a veces, cómo se hiere sin querer.

Porque no todas las heridas de la infancia vienen de algo que ocurrió. Algunas nacen de lo que faltó: una caricia, una palabra, una presencia emocional que nunca llegó. Otras vienen de lo que se exigió demasiado pronto, o del miedo constante a decepcionar.

En esta categoría hablamos de todo eso que a menudo se guarda en silencio: figuras maternas o paternas que marcaron con su ausencia, familias que enseñaron que sentir era una debilidad, o roles familiares que te hicieron crecer demasiado rápido.

Y es que, aunque crezcas, hay historias que siguen afectando tu forma de relacionarte, de quererte y de afrontar lo que sientes. Aquí encontrarás contenido para comprender esas dinámicas, ponerles nombre, y sobre todo, empezar a separarte de lo que no te pertenece.

Además, exploramos temas como la culpa por alejarte de familiares que no te cuidan, el dolor de no haber sido visto tal y como necesitabas, y cómo cortar con patrones heredados sin romperte tú en el proceso.

Este espacio no es para juzgar tu historia, sino para ofrecerte una mirada más amable y consciente sobre lo que viviste. Porque sí, se puede sanar. Poco a poco, y a tu ritmo. Y porque mereces construir un vínculo contigo que no esté basado en heridas, sino en cuidado.

Utilizamos cookies para ofrecerte una mejor experiencia. Si continúas navegando, aceptas su uso.
Scroll al inicio