Cómo aprender a perdonar

La importancia de aprender a perdonar

Perdonar a menudo no es sencillo. A veces el dolor que hemos sufrido es tan grande, que nos cuesta muchísimo liberarnos de la carga emocional que estamos soportando. Si damos nuestro perdón nos parece en esos momentos, como no darle la importancia que merece a lo ocurrido, y eso es algo difícil de gestionar. Pero lo cierto es que si no perdonamos nos veremos obligados a quedarnos con ese dolor para siempre, y perteneceremos, en cierta medida, a la persona que tanto daño nos ha hecho. Si no queremos vivir con esa carga, y si te preguntas cómo aprender a perdonar, en este artículo te daré las respuestas.

Es importante aprender que el perdón es necesario para no vivir con ninguna carga emocional. No podemos controlar lo que los demás hacen, y el daño que puedan hacernos, pero lo que sí podemos controlar es como nos afecta, y que hacemos con ese dolor. Perdonar nos libera de emociones tan negativas como el rencor, la ira, o incluso la culpa. No debemos dejar que nadie nos lleve a ese oscuro lugar, donde nuestra alma se vea ennegrecida por la basura emocional de los demás.

Todos en cierta medida hemos sufrido los ataques y los agravios de alguien, y sabemos que nos cuesta perdonar a quien más queremos. El daño que pueda hacernos las personas más cercanas y queridas dejan serias y profundas heridas en nuestra alma. Ese sufrimiento puede generarnos un rencor intenso que puede llevarnos a querer vengarnos. Pero eso solamente trae consigo más dolor. Lo esencial para sanar nuestras heridas es el perdón, es la única vía para deshacernos de todo lo malo que hemos padecido, y pasar página.

Si quieres saber cómo aprender a perdonar, decirte que es una cuestión de actitud. Todos podemos caer en emociones tan nocivas como la rabia y el rencor. Pero somos nosotros quienes decidimos qué hacer con ese dolor sufrido. Hay personas que arrastrarán esas heridas durante toda su vida, y hay otras que decidan perdonar, y seguir su camino sin esa pesada carga. Al final, es nuestra decisión, y la voluntad de apostar por uno mismo. 

Cómo aprender a perdonar

Aprender a perdonar nunca es sencillo. Cuando perdonamos tenemos que asociar ese gesto a nuestra voluntad de dejar atrás el pasado, y seguir con nuestro camino. No se puede perdonar y vivir en un rencor perpetuo. Si te preguntas cómo aprender a perdonar, a continuación te daré una serie de recomendaciones que te ayudarán a tomar el perdón como única vía de seguir adelante. Y dichas recomendaciones son:

  • Tener empatía. Para poder perdonar tenemos que ponernos, sin duda, en el lugar de la persona que nos ha hecho daño. Al final, tenemos que comprender que todos cometemos errores y fallos, y también podemos hacer daño sin querer a otra persona. Por ese motivo, no debemos ser tan rígidos con los demás, cuando quizás su intención no era hacernos daño.
  • Deja atrás el ego. Porque alguien haya errado contigo, no significa que estés en el derecho de creerte superior, solamente porque tú has cometido el mismo error de hacerle daño a alguien. Por ser una víctima no tienes que sentirte superior. Simplemente, hay que aceptar que todos somos imperfectos, y todos cometemos fallos. No hay más.
  • Debemos ser generosos. Tenemos que perdonar sin pedir nada a cambio. A veces basta con perdonar, y alejarnos definitivamente de esa persona. No tenemos que esperar que esa persona muestre su arrepentimiento total. Simplemente, debemos perdonar.
  • Valorar los sentimientos. Las personas que más daño nos pueden llegar a hacer son aquellas más cercanas y queridas. Si nos hacen daño, debemos valorar nuestros sentimientos, y qué tipo de perdón merecen. Al final, el perdón es un acto propio del amor. Unas veces por el amor a la otra persona, y otras, por el amor que debemos procesarnos a nosotros mismos.

Aunque sigas estas recomendaciones, no podrás perdonar de verdad si no tienes una actitud conciliadora. Debemos dar nuestro perdón para no vivir esclavizados por emociones tan negativas como la rabia y el rencor. El final, el hecho de perdonar, nos tiene que servir a nosotros mismos. Gracias a él, podemos dejar atrás todo el sufrimiento que hemos padecido, y seguir con nuestras vidas sin esa pesada carga.

Los beneficios de aprender a perdonar

Si te preguntas cómo aprender a perdonar, deberías comprender que todo está en la actitud, y en el modo en el cual nos valoramos a nosotros mismos. Perdonar no es simplemente dejar a un lado el daño que nos han hecho, es también un acto de querernos a nosotros mismos, y no dejar que nada ni nadie se apodere de nosotros. El perdón nos permite deshacernos de toda la basura emocional que alguien ha depositado en nosotros, y de ese modo, podemos mirar hacia adelante.

Si logramos perdonar mejoraremos nuestra autoestima. En ese acto nos deshacemos del dolor que alguien nos ha causado, y en su lugar hemos puesto nuestro bienestar, porque nos queremos y sabemos nuestra valía. Ninguna ofensa, ni ningún ataque puede arrebatarnos todo lo que somos. Perdonar refuerza todo lo que bueno que hay en nuestro interior, y hace que nuestra confianza hacia nosotros mismos se intensifique.

Cuando una persona que quieres, y que te importa de verdad te ofende, dale tu perdón. No dejes que el dolor se apodere de ti, y te convierta en la clase de persona que no perdonarías. Para que puedas perdonar de un modo sincero y pleno, deberías seguir las siguientes recomendaciones. Y estas son:

  • Identifica lo que sientes. Para que puedas perdonar, deberías antes de todo comprender tu dolor, y el sufrimiento que estás experimentando. No se puede otorgar el perdón a nadie, si no comprendemos el daño que nos ha hecho. Una vez que sepamos todo lo que sentimos, podemos llevar a cabo el hecho de perdonar a la persona que nos hizo daño.
  • Aprende a escuchar. Es importante que sepamos escuchar a la otra persona. Quizás descubramos que detrás de sus actos pueda haber una explicación. Si escuchamos a la otra persona, podemos entender que es imperfecta, igual que nosotros, y quizás sus actos contra nosotros no fueron todo lo intencionado como nosotros lo percibíamos. Si cerramos todas las vías de comunicación, difícilmente podremos reconciliarnos con una persona querida y cercana.
  • No olvides. Olvidar algo que nos ha marcado tanto como un ataque o un agravio de un ser querido, es imposible. Lo que tenemos que conseguir es recodar ese hecho sin que nos duela. Para ello es necesario el perdón. No podemos dejar atrás el pasado literalmente, pero podemos evitar que nos duela.
  • Deja a un lado el rencor. No permitas que emociones tan negativas se apropien de ti. Si sufres rencor, rabia o remordimiento, no podrás nunca perdonar. No podemos caer en error de focalizarnos en todo el daño que nos ha producido esa persona. Tenemos que tener la voluntad de perdonar, y pasar página.
  • Da tu confianza. Aunque puedas haber perdido la confianza en esa persona que tanto daño te hizo, tienes que volver a creer en esa persona. Su intención quizás nunca fue dañarte, y todo fue un error. Tienes que permitir que los demás fallen, como lo puedes hacer tú. No seas tan rígido con los demás, y vuelve a confiar. También es un acto de confianza sobre ti mismo.

Aprender a perdonarnos a nosotros mismo

Hemos trabajado durante todo el artículo sobre cómo aprender a perdonar, pero tenemos también que aprender a perdonarnos. Nosotros cometemos fallos y errores, y a menudo podemos herir, aunque sea sin intencionalidad. Tenemos que perdonarnos cuando cometemos errores, o cuando no cumplimos nuestras propias expectativas. No debemos ser rígidos ni severos con nosotros. Tenemos que comenzar a hablarnos bien, y a tratarnos aún mejor. 

Deberíamos aprender que somos nuestra propia responsabilidad, y por ello, debemos cuidarnos. Para cuidarnos tenemos que ser más compasivos con nosotros mismos, y entender que no somos perfectos, y nadie quiere que lo seamos. Simplemente, debemos centrarnos en todo lo bueno que hay en nuestro interior. Lo que no sea tan bueno, debemos mejorar lo que podamos, y lo demás asumirlo como algo propio. Somos lo que somos, y debemos aceptarlo, y querernos tal y como somos. Tenemos que apostar por nosotros. Apuesta por ti. ¡Adelante!

 

Daniel Molina, Psicólogo Emocional Online

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