El ninguneo cómo método de desprecio

El ninguneo como método de desprecio

Existen personas que utilizan el ninguneo como un método infalible para dañar y herir emocionalmente a alguien. Principalmente se basa en no hacer caso a la persona que es objeto de este tipo de desprecio. Si esta quiere comunicarse no se le hace ningún tipo de caso. Si pide algo, simplemente no se le da. Es como si no existiera para la persona que lo ejecuta. Es un método de desprecio que es capaz de destruir por completo a las víctimas de ello.

No existe nada peor para la propia autoestima que, sentirse depreciado por aquello que somos o hacemos. Cuando nos ningunean, nos rechazan, y nos hieren de un modo implacable. Podríamos hablar de un tipo de violencia o maltrato psicológico, ya que es una estrategia destinada a hacer daño.

Quien ejecuta este tipo de maltrato psicológico o emocional, busca dañar a su víctima. No es capaz de comprender ni ver todo el daño que es capaz de hacer con su comportamiento. Les roba la autoestima, y la seguridad a sus víctimas. Y todo por querer hacer daño. Todo por maldad. Quien es capaz de hacer semejantes actos, es porque su alma está dañada, y solo es capaz de pensar y actuar mediante el mal. Una persona sana jamás busca hacer daño a otra persona, simplemente si no quieren relacionarse con otra persona, sea por el motivo que sea, se aleja sin más.

Al final, emplear el ninguneo es eliminar a la otra persona, aunque sea de un modo simbólico. La persona que lo padece llega a sentir que no es nadie, y que no es válida para nada. Es totalmente, un atentado contra la autoestima de la víctima, originándole además otra serie de trastornos como la ansiedad o la depresión.

Quién emplea el ninguneo y quién lo sufre

El ninguneo es una técnica muy utilizada por los maltratadores emocionales. Es una estrategia muy útil a la hora de herir y someter a alguien por medio del desprecio. Ningunear a otra persona es anularla por completo, y ese vacío arremete contra la autoestima de la víctima, haciendo que ésta acabe por sucumbir a ese tipo de violencia.

Quien cae en este tipo de violencia, no es consciente de lo que ocurre hasta que es demasiado tarde. Cuando la persona que utiliza el maltrato como método de relacionarse con los demás, lo hace siempre de forma a sutil, sin la víctima se dé cuenta de ello. Y poco a poco va ninguneando a su víctima, hasta que esta deje de ser quien es, para convertirse en una persona vulnerable, y fácilmente manipulable.

¿Pero cómo no se da cuenta la víctima de lo que ocurre? Muy fácil, si el maltratador se mostrará cómo es realmente, sus víctimas huirían sin mirar atrás. Pero en vez de eso, van utilizando sus estrategias para someter a su víctima, de un modo muy sutil, sin que la propia víctima se dé cuenta de ello. Es como la metáfora de la Rana. Esta dicta que si introducimos una rana viva en agua hirviendo, esta saltará y escapará. Pero si en cambio, metemos a la misma rana el agua fría, y la vamos hirviendo lentamente, la rana acabara hervida sin haberse dado cuenta de ello.

Por tanto, nadie está exento de caer en las garras de este tipo de maltratadores. Usando sus artimañas del modo que lo hacen, logran manipular y someter a cualquiera. Lo importante es conocer cómo actúan, y cuáles son las señales que debe ponernos alerta ante situaciones que atente contra nosotros.

El daño que hace el ninguneo

En primer término, quien utiliza el ninguneo busca destruir la autoestima de su víctima. Una persona con una autoestima baja es muy vulnerable, y fácilmente manipulable. De ese modo, quien emplea esta táctica busca la anulación de la personalidad de su víctima, y de ese modo poder someterla a su antojo.

Después de la autoestima, ningunear a una persona le genera otra serie de trastornos, como por ejemplo, la ansiedad. Cuando alguien intenta anularte, siempre intentará romper la seguridad en ti mismo, y reprocharte todo lo malo que ocurre. De ese modo te sentirás culpable e intentarás por todos los medios solventar todo “el mal que has hecho”, y accederás a las voluntades de la otra persona, con tal de recibir su aprobación. El hecho de querer siempre estar a la altura de las exigencias de aquella persona que pide todo de ti, acaba por elevar tu nivel de estrés, y este en poco tiempo, se trasformará en la temida ansiedad.

Otro de los trastornos importantes que puede padecer alguien que está siendo ninguneado, es la caída del estado de ánimo. Quien está sometido a tanta presión, acaba por romperse por dentro, de tal modo que nace en su interior la desesperanza y la tristeza. La depresión es un trastorno muy común en quien padece este tipo de violencia emocional.

Estos son algunos de los trastornos que puede generar este tipo de violencia emocional, pero tenemos que tener muy en cuenta, las grandes heridas emocionales que produce este tipo de maltrato. Son heridas que necesitan de tiempo y de ayuda terapéutica para que puedan sanar adecuadamente.

Cómo superar este tipo de desprecio

Para superar el ninguneo, cuando no hemos sido capaces de gestionarlo adecuadamente, y nos ha dañado, tenemos que tomar la decisión de iniciar un proceso terapéutico. La terapia es el único método efectivo para reconstruir la autoestima de las víctimas, reducir la ansiedad que padecen, y elevar su estado de ánimo.

La Terapia es capaz de ayudarnos a la hora de enfrentarnos y superar este tipo de violencia emocional, aunque las heridas que nos ha podido llegar a producir sean extremadamente graves y profundas. La única salida para poder reponernos de ese tipo de maltrato y seguir con nuestras vidas, es pedir toda la ayuda que podamos. Gracias a un apoyo general, tanto de un profesional como de las personas más cercanas, se puede superar esas heridas emocionales. ¡Adelante!

Daniel Molina, Psicólogo Emocional Online

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