Personas tóxicas

Las Personas tóxicas

Ciertamente, las personas necesitamos del contacto con otras personas. Esas interacciones son totalmente necesarias para nuestro desarrollo personal, y de nuestro bienestar emocional. Sin duda a veces en nuestro camino se cruzan personas son intereses propios capaces de emplear cualquier estrategia para conseguirlos, incluso pueden llegar a utilizar herramientas psicológicas para someter a sus víctimas, como la manipulación o el abuso. Son personas tóxicas.

Las relaciones con este tipo de personas siempre nos acaban destruyendo, en un momento u otro. Son capaces de acabar con nuestra autoestima y con nuestro poder de decisión, además de arrebatarnos todas nuestras energías. Por ese motivo, es necesario que aprendamos a identificar a las personas tóxicas, para de ese modo, establecer unos límites o alejarnos de ellas.

Personas con comportamientos tóxicos

Toda persona puede llevar a cabo un comportamiento tóxico, pero ello no implique que manifieste este tipo de conducta toda su vida. Las personas tóxicas, siempre mantiene un patrón comportamental. Han desarrollado ciertas técnicas que le ayudan a conseguir todo aquello que quieren, y las repiten en todos los ámbitos de su vida, y en todo momento.

Los comportamientos tóxicos siempre esconden inseguridad, una carencia emocional, y una baja autoestima. Presentan características narcisistas, que a su vez, compensan la falta de amor propio de este tipo de personas. Además, estas conductas suelen estar acompañadas por creencias erróneas. Todos estos comportamientos están basados en abastecer las necesidades personales de las personas tóxicas, sea al precio que sea.

Y entre las principales características de los comportamientos tóxicos, podemos encontrar:

  • Deseo de control. Las personas tóxicas tienen una fuerte necesidad por controlar todo lo que ocurre a su alrededor, y a su vez a todas las personas de su entorno. Ello les proporciona cierta sensación de poder, además de reducir sus niveles de ansiedad y de angustia.
  • Manipulación emocional. Es muy frecuente que utilicen la manipulación emocional o el chantaje para conseguir todo aquello que quieren. Perciben a los demás como simples objetos o cosas necesarias para conseguir sus metas.
  • Abuso emocional. Este tipo de personas son capaces de utilizar el desprecio y la culpa para someter a su voluntad a sus víctimas. Además, son propicios a eludir sus responsabilidades.
  • Ocultar la envía y los celos. Las personas tóxicas impiden que los demás puedan celebrar sus logros, ya que la dependencia y los éxitos de las personas que le rodean, son percibidas por ellos como una amenaza.

Características más comunes de las personas tóxicas

Para poder detectar adecuadamente a las personas tóxicas, hay que tener en cuenta una serie de características, y las más comunes son:

  • Son personas egocéntricas. Es uno de los rasgos más comunes de las personas tóxicas. Suelen hablar siempre de sí mismas. Quieren ser el centro de atención, e insisten en ser atendidos y valorados.
  • Son pesimistas. En su discurso siempre estará sujeto a una visión pesimista de todo. Su conversación irá encaminada a la queja y a la crítica. Nunca se mostrarán satisfechos con nada. Son expertos en encontrar un problema para cada solución. A su lado, las motivaciones se diluyen.
  • Adquieren el rol de víctimas. Si conoces a alguien que siempre asume el rol de víctima para ser el centro de atención, y conseguir así todo lo que quiere, posiblemente estés tratando con una persona tóxica.
  • Carencia de empatía. Las personas tóxicas carecen de la habilidad de ponerse en el lugar de los demás. Les tiene sin cuidado las necesidades o anhelos de las personas que le rodea, anteponiendo las suyas propias. Para este tipo de personas, los demás son simples herramientas para conseguir sus metas, nada más.
  • Son personas envidiosas. Es una de las características más comunes de las personas tóxicas. No soportan los éxitos y logros de los demás. Ello es fruto de su inmadurez emocional. Desear lo que uno no tiene, y odiar a su vez a quien lo tiene, es una fuente de sufrimiento constante.
  • Son infelices. Las personas con comportamientos tóxicos jamás pueden llegar a ser felices. No son capaces de sentirse plenos, ni de responsabilizarse de sus emociones. Se frustran con facilidad, siendo incapaces de gestionar su envidia o su ira. Se sumergen con facilidad en la tristeza.
  • No soportan la alegría de los demás. Repelen los estados emocionales positivos. Estos le recuerdan sus miserias interiores y su envidia.

Ahí donde podemos encontrar este tipo de perfiles no nos encontraremos nada positivo. Son personas que con sus artimañas son capaces de dañar a toda persona que se cruce en su camino. Y a pesar de todo el daño que puedan cometer, jamás se sentirán culpables. Los demás solo son utilizables para conseguir sus propias metas. Para nada más. Por ese motivo es imprescindible que aprendamos a detectar a este tipo de personalidades. De ese modo podemos tomar distancia y no acabar atrapados en relaciones tóxicas y dañinas.

Cómo protegernos de las personas tóxicas

  • No les concedas demasiada importancia. Las personas tóxicas siempre estarán ahí, en todos los ámbitos de tu vida. Te las encontrarás siempre en tu camino. No les prestes demasiada atención. No les des ese privilegio. De ese modo manejarás la situación, y evitarás toda manipulación.
  • Aléjate. No tienes por qué soportar a ese tipo de personas. Al final aprenderás que las personas tóxicas no te aportarán nada bueno. Así que no pierdas el tiempo ni tus energías en estar con ellas. Toma distancia.
  • Establece límites. A veces es cierto que, por un motivo u otro, no podemos tomar distancia física de las personas tóxicas. A veces puede que la persona tóxica sea un pariente cercano como una madre o un hermano, por ejemplo. En estos casos, uno no se puede alejar, pero si establecer límites. Es decir, establecer y dejar claro que comportamiento admites de esa persona y cuáles no. Es importante que esa persona tóxica respete tu voluntad. ¡Hazte valer!
  • Ejerce la cautela. No pierdas el tiempo en contarle tus secretos, ni nada que sea personal. Aparte de que no les importa lo más mínimo, son capaces de utilizar esa información para manipularte, chantajearte, y hacerte daño.
  • Ni los nombres. No hables de esa persona cuando no está. Sí lo haces, más estará en tu mente. Así que no lo permitas. No merece la pena.
  • Perdónale. No mereces llevar la carga del odio y el rencor. Perdona y sigue tu camino. Esa persona no merece tu atención.
  • Céntrate en otras cosas y en otras personas. Camina, haz deporte, relaciónate con personas que valgan la pena, etc. Haz todo aquello que te gusta y con quien tú quieras. Libérate de cualquier carga, y las personas tóxicas lo son.
  • Reflexiona y analiza. Piensa lo que te provoca y aporta las personas tóxicas, y trata de cambiarlo. No permitas que nadie te robe tu energía ni tu alegría. Quien lo hace no merece la pena. Mira siempre por ti.

Daniel Molina, Psicólogo Emocional Online

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