Las víctimas del acoso

Aunque nos parezca mentira el acoso, ya sea mediante bullying, mobbing o ciberbullying, entre otros, es la forma de violencia más común en nuestra sociedad. Son agresiones silenciosas que van destruyendo por completo a la víctima. Y todo porque alguien ha decidido volcar toda su agresividad sobre otra persona. Las víctimas suelen sufrir ese acoso en soledad, la soledad que le da más poder al acosador, y es por ello que es necesario saber cómo ayudar a las víctimas de acoso.

Nadie tiene el derecho de atacar a otra persona, ni a intentar destruirla por todos los medios, sea por el motivo que sea. Quien acosa lo hace porque se siente fuerte, y percibe a su víctima como alguien débil. Con esa sensación de poder los acosadores ejercen toda su violencia sin sentir remordimientos, ya que se creen con todo el derecho de machacar psicológicamente a la otra persona. No se sienten culpables, y creen que sus víctimas se merecen todo sus ataques. Para ellos las víctimas se merecen el daño que reciben, y eso es algo que debemos saber parar. Debemos saber como parar a estos monstruos. 

Las víctimas de acoso son escogidas por sus agresores por su bondad. Estas suelen ser personas bondadosas, sensibles, y que no son capaces de imponerse. Esas virtudes suelen ser percibidas como una debilidad por esta clase de agresores. Y comenzarán a aplicar su acoso en principio de un modo sutil, comprobando si su víctima reacciona o no. Es como una prueba porque buscan víctimas que no se enfrenten a él. Poco a poco irá subiendo la intensidad de su acoso hasta llegar a un punto en el cual la víctima se sienta muy pequeña, desbordada y sola. Esas agresiones le provocarán unas heridas emocionales tan profundas que no sabrá qué hacer ni a quien acudir. Sin darse cuenta, su vida se habrá convertido en un infierno.

Sufrir un acoso es algo realmente terrible. Que alguien te ataque de forma continua y no sepas como reaccionar es horrible. Te hace sentir mal, el miedo te domina, y todo lo que habías sido queda destruido por una persona despreciable que no debería estar en tu vida. Los acosadores nunca paran por si solos, al revés, ejercen su agresividad de forma implacable y cada día sus ataques suben en intensidad. Se necesita que todos seamos activos en la lucha contra el acoso, y aprendamos cómo ayudar a las víctimas de acoso. El acosador siempre intentará aislar a su víctima, y eso es algo que no podemos permitir. Que ninguna persona sufra sola ningún tipo de violencia, y sea ayudada desde el primer momento. No podemos permitir la violencia. No podemos mirar hacia otro lado porque quizás algún día puede que tú seas la víctima de un acosador.

Las consecuencias psicológicas del acoso

El acoso sin duda hace mella en las víctimas, ocasionándoles una serie de trastornos derivados de esas agresiones continuas. Sufrir esa violencia silenciosa provoca unas heridas muy profundas en el alma. Las víctimas llegan a convertirse en la sombra de las personas que un día fueron. Los acosadores logran destruir la autoestima de sus víctimas, y estas comienzan a percibirse como personas no válidas. Sufren una distorsión de quienes son, y de todo lo que valen. Una persona que no se valora será incapaz de  hacerle frente a su acosador. Las víctimas de acoso acaban por tener una autoestima baja, y una percepción de si mismas totalmente negativa.

Para una víctima estar pendiente de que su acosador pueda atacarle o no, le puede generar una gran tensión difícil de gestionar. La persona que sufre toda esa presión en su interior llegará a percibir todo como un peligro. Eso dará paso a la ansiedad mediante los terribles ataques de pánico. Los cuadros ansiosos son muy comunes en las víctimas de acoso porque deben soportar una gran tensión todos los días de su vida. Es definitiva, la vida de las víctimas de acoso se convierte en un auténtico infierno.

El estado de ánimo de una persona sometida a un acoso continuo siempre será bajo. Sufrir agresiones constantes puede asumir a las víctimas en una profunda tristeza difícil de soportar. La depresión es uno de los trastornos más comunes en este tipo de víctimas. Las personas que soportan tal grado de violencia acaban por no encontrarle sentido a su vida, y muchas de ellas llegan a idealizar el suicidio como única vía de escape. Los suicidios en este sector de la población son realmente altos, y es por eso que debemos aprender cómo podemos ayudar a más víctimas de acoso.

Cuando las víctimas logran alejarse para siempre de sus verdugos suelen revivir ese hecho tan traumático, quedándose emocionalmente atrapados en ese recuerdo tan doloroso. Sufrirán el denominado trastorno de estrés postraumático. Es muy doloroso sufrir tales agresiones, y eso puede marcar para siempre a las víctimas de acoso. En el lado emocional, una vez que la víctima ha escapado de su acosador puede experimentar emociones tan negativas como la ira, la rabia, o el rencor. Son emociones normales en personas que han sufrido agresiones constantes. En tanto el dolor que se dejan envolver por todas esas emociones destructivas. Es una de las secuelas más recurrentes en los casos de acoso.

Cómo ayudar a las víctimas de acoso

Los acosadores saben como aplicar su violencia y hacer el mayor daño posible a su víctima. Por ese motivo, una de las primeras cosas que hará es aislar a su víctima. Una persona aislada está más indefensa. Por ese motivo es esencial que la persona acosada tenga todo el apoyo y la ayuda posible. Es importante saber cómo ayudar a las víctimas de acoso, y para ello podemos seguir las siguientes recomendaciones:

  • Estar atento a las señales. Las personas que son víctimas de acoso suelen estar tan emocionalmente aisladas que acaban por silenciar las agresiones que sienten, con todo el dolor que ello conlleva. Este silencio es más agudizado en niños y en adolescentes. Por lo que si la persona que está a nuestro lado cambia de repente, se vuelve más introspectiva, padece alteraciones con el sueño y con su apetito, no se relaciona con nadie, o deja de hacer aquello que antes le apasionaba, son señales de que algo le ocurre a esa persona, pudiendo ser víctima de acoso. Es importante indagar y averiguar que le ocurre para poder ayudarle.
  • Comunícate. Habla con esa persona, y deja que se exprese. No le juzgues, solo escúchale. Las víctimas de acoso necesitan un hombro donde apoyarse, no necesitan juicios ni opiniones que ni llevan a nada. Deja que llore, que grite, que exteriorice todo su dolor. Solo debes estar a su lado, y apoyarle en cada paso que le aleje de su acosador. Es importante que se siente arropado por sus seres queridos. Debe saber que no está solo, y que siempre hay una salida para dar un buen portazo a la violencia.
  • Actúa. Si alguien cercano está sufriendo acoso, acompáñale en cada paso que dé. Por si solo no será capaz de tomar ninguna decisión. Necesitará de apoyo constante. Debes estar a su lado cuando denuncie, porque todo maltrato debe de ser denunciado. No se puede dejar estar. Toda violencia debe ser castigada, es fundamental que ese acoso sea denunciado en los organismos legales competentes.

Ayúdale a buscar ayuda psicológica. Las secuelas del acoso son muy intensas y graves. Las víctimas necesitarán de una intervención psicológica para poder reconstruir su vida y recomponerse de todo el dolor sufrido. La terapia le ayudará a sanar todas las heridas que le ha ocasionado esas agresiones que ha padecido. Acompáñale durante ese proceso. Necesitará de toda tu ayuda. ¡Adelante!

Daniel Molina, Psicólogo Emocional Online

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