Cómo evitar las amistades Tóxicas

Cómo evitar las amistades tóxicas

Todos hemos tenido a lo largo de nuestras vidas, amistades interesadas que han intentado o han conseguido aquello que querían conseguir de nosotros. Hay personas que carecen de empatía, es decir, no les importa las necesidades y anhelos de los demás. Solamente se preocupan de ellos mismos, y perciben a los demás como simples objetos para conseguir aquellas metas que tanto anhelan. En ese proceso son capaces de dañar a quienes manipulan y utilizan. Es por ese motivo, que debemos aprender a cómo evitar las amistades tóxicas.

Son personas que carecen de valores comunes. Simplemente, siguen sus impulsos, contemplando solo sus necesidades personales. No les importa que por el camino hagan daño a lo demás. Para conseguir aquello que quieren son capaces de manipular y chantajear a las personas más cercanas sin ningún tipo de pudor, ni remordimiento.

Además, suelen ser personas realmente dependientes. Necesitan a los demás. Por ello son capaces de todo por tener a las personas que necesita a su lado. Pueden usar el chantaje, la manipulación, e incluso métodos menos sutiles como puede ser la violencia. No dejarán escapar a su víctima hasta que no consiga de ella aquello que quiere conseguir.

Para las personas tóxicas la palabra amistad carece de sentido. Para este tipo de personas, los demás únicamente les sirve para cubrir sus propias necesidades. Aun así, son personas con una autoestima realmente baja, son dependientes, y suelen experimentar emociones tan negativas como la envidia, los celos, o el rencor. Son personas que se dejan llevar por los impulsos, y estos les hace sufrir multitud de problemas.

A pesar de todo lo descrito, las personas tóxicas son verdaderamente astutas. Analizan a las personas que le rodean, y siempre se unirán a aquellas que presenten alguna debilidad, ya sea una carencia efectiva, como algún defecto físico que les haga sentir inseguros. Sea lo que sea, aprovecharán esas debilidades para someter a sus víctimas y de ese modo conseguir aquello que quieren. Tenemos que estar, por tanto, en alerta, y de ese modo, poder evitar las amistades tóxicas.

Cómo podemos identificar a una amistad tóxica

Las personas tóxicas suelen actuar como verdaderos depredadores emocionales. Siempre están al acecho en busca de su víctima perfecta. Para ello seleccionan a las personas que presentan algunas carencias, ya sean estas afectivas, físicas o emocionales. Buscan a personas que puedan manipular mediante sus debilidades personales.

Puedes descubrir a una persona tóxica desde el primer momento, si te fijas en ello, porque siempre hablan de ellos, y de aquello que necesitan. Obvian las necesidades y anhelos de los demás. Solamente les importan ellos mismos, y sus conversaciones siempre irán dirigidas hacia su persona. Sus actos y comportamientos, también van dirigidos a su propia conveniencia, aunque para ello tengan que dañar a otras personas. Los sentimientos de los demás les trae sin cuidado. No les importa lo más mínimo.

Toda relación debe estar dirigida a enriquecer emocional y afectivamente a ambas partes. Pero cuando solamente una obtiene beneficio a costa de la otra parte, estamos ante una relación tóxica. Entonces ya no podremos hablar de amistad como tal, sino de una manipulación continua con tal de favorecer a la parte más interesada y tóxica de la relación. Por ese motivo, debemos saber cómo evitar las amistades tóxicas

Las relaciones tóxicas se caracterizan también por:

  • Intentar culpabilizar a la otra persona para someterla.
  • Abusar emocional y psicológicamente de los demás.
  • Destruir la autoestima de los demás para hacerles más vulnerables.
  • Utilizar la manipulación como herramienta para someter a los demás.
  • Crear una sensación de inseguridad en sus víctimas.
  • Utilizar la crítica como método de manipulación.
  • Humillar y violentar a sus víctimas con tal de poder someterlas.
  • Sentir envidia y celos por el bienestar de los demás.
  • Ningunear y humillar a quien se quiere manipular.
  • Relacionarse fomentando la dependencia.

A partir de cómo se relaciona, podemos llegar a identificar a las personas tóxicas, y de ese modo saber cómo evitar las amistades tóxicas. De ese modo podremos evitar caer en relaciones totalmente dañinas y enfermizas. Aunque normalmente la víctima suele darse cuenta tarde, conocer cómo se relacionan estas personas nos puede ayudar a no caer en manos de ese tipo de amistades tan dañinas.

Relaciones tóxicas

Las personas tóxicas jamás se muestran como son de buenas a primeras. Son lobos con piel de cordero, es decir, siempre accederá a sus víctimas con la mejor de sus versiones, comportándose empáticamente, y siendo aquello que su víctima espera de ella. Una vez que su víctima cae en sus engaños, entonces se irá mostrando tal y como es. Ya no necesitará ningún disfraz.

Como nunca se muestran desde el principio, tal y como son, cuesta muchísimo detectarlos. Por ese motivo, las víctimas se dan cuenta del chantaje emocional que han sufrido cuando ya es demasiado tarde. No podemos saber cómo evitar las amistades tóxicas si no somos capaces de identificarlos tempranamente.

Realmente las personas manipuladoras son bastante hábiles, pero solo durante un tiempo. Ya sabemos que no podemos engañar a los demás para siempre. Al final harán cosas y hablarán de cierto modo que les delate. Por eso es importante estar en alerta cuando conocemos a nuevas personas, y estas se muestran de un modo superficial, ya que puede tener otras intenciones.

La intención del manipulador emocional es someter a sus víctimas. Y lo hará poco a poco. Ello nos puede hacer recordar la metáfora de la rana. Esta dicta que, si metemos a una rana en una olla de agua hirviendo, la rana saltará y huirá inmediatamente. Pero si metemos a la misma rana en una olla con agua tibia o fría, y la vamos calentando poco a poco, el agua hervirá y la rana morirá sin darse cuenta. Pues el chantajista emocional utilizará la misma técnica. Poco a poco irá cometiendo a sus víctimas mediante la manipulación, hasta que están tan implicadas que no se den cuentan de lo que sucede.

Como hemos podido comprobar, este tipo de relaciones se basan en la dominación, y por tanto tienen una toxicidad expresa muy elevada. No puede haber nada positivo en una relación, donde una de las partes acaba por someter a la otra. Son relaciones destructivas y dañinas.

Y no nos engañemos, esta clase de personas jamás cambiarán, y siempre estarán al acecho de una víctima a quien manipular y sacar provecho de ella. Por ese motivo, es necesario alejarse de estas personas capaces de destruirnos, y destruir todo aquello que somos. Debemos aprender a cómo evitar las amistades tóxicas, que solo nos aportará dolor y sufrimiento.

Cómo alejarnos de las amistades tóxicas

Lo ideal sería alejarnos lo máximo posible de este tipo de personas, porque al final no aportan nada bueno, y solamente acabarán por dañarnos. Pero sé que a veces no podemos alejarnos físicamente de esas personas que intentan aprovecharse de nosotros. Aun así, lo que sí que podemos hacer es alejarnos emocionalmente. ¿Y cómo lo hacemos? Debemos poner nuestros límites.

Cuando hablo de poner límites, estoy hablando de dejarle claro a esa persona que intenta manipularnos hasta dónde puede llegar contigo, y hasta donde no. Tiene que tener muy claro que no vas a permitir dejarle sobrepasar tus límites, y si lo hace, romperás para siempre con esa relación. No vale la pena seguir con relaciones que únicamente nos dañan y hace sentirnos mal con nosotros mismos.

Sí después de haber tenido este tipo de relaciones, sientes que las heridas emocionales que te ha ocasionado, son muy profundas, te animo a realizar terapia. Gracias a la ayuda profesional podrás tener las herramientas necesarias para sobreponerte a ello, superar ese dolor, y seguir tu camino. No dejes que una mala relación determine tu vida, y te determine a ti mismo. ¡Adelante!

Daniel Molina, Psicólogo Emocional Online

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