El insomnio como síntoma de la depresión

Aunque se suele asociar los cuadros depresivos con la necesidad de dormir en exceso, y de estar lo más inactivo posible, lo cierto es que la dificultad para conciliar el sueño es un síntoma principal de este trastorno del estado de ánimo. Es por ese motivo que las personas que padecen una depresión suelen dormir mal, y estar todo el día cansados. Y esto empeora aún más su estado. Debemos tener muy en cuenta la relación entre el insomnio y la depresión.

Las personas que padecen depresión sufren tanto que su cabeza está siempre centrada en ese dolor. Es decir, la actividad de sus pensamientos es frenética, y esa es una de las causas principales de no poder descansar correctamente, cuando nuestro estado de ánimo es tan bajo. Si no descansamos a nivel psicológico, tampoco o haremos a nivel físico, y el cansancio durante todo el día será extremo.

El cansancio es una secuela directa del insomnio. Por tanto, la depresión nos impide descansar de un modo correcto, y nuestro cuerpo y nuestra mente estarán siempre a medio gas. Es decir, la relación entre el insomnio y la depresión hará que nos sintamos agotados en todo momento, y no podremos tener el descanso que tanto necesitamos. Y todo ello nos llevará a tener un estado de ánimo cada vez más bajo, haciendo que nuestro cuadro depresivo empeore.

El hecho de tener dificultad para dormir hace que nuestro estado de ánimo nunca se recupere. Cuando estamos mental y físicamente agotados, percibimos todo de un modo más negativo y oscuro. El descanso es esencial para recuperarnos de cualquier cosa que nos afecta en nuestra mente y en nuestro cuerpo, y cuado no se consigue descansar, todo empeora. Es por ese motivo que quien sufre depresión ve empeorado su estado, ya que su mente es incapaz de obtener el descanso que necesita.

Relación entre el insomnio y la depresión

Existe la falsa creencia que las personas que sufren depresión suelen estar siempre durmiendo, o inactivas, cuando eso no es así. Las personas que sufren este trastorno ven alterado por completo su estado de ánimo, y ven como no son capaces de recobrar sus energías para llevar su día a día de un modo normal. La profunda tristeza que sienten les lleva a padecer una apatía tal que se ven incapaces de realizar cualquier actividad, por pequeña que esta sea, y ello les lleva a la más extrema desesperación.

A todo ello hay que añadir que una persona que sufre depresión tendrá la mente ocupada en su estado, y tendrá pensamientos negativos recurrentes que harán que su actividad mental no les permita descansar adecuadamente. No poder conciliar el sueño debido a las preocupaciones o los miedos, hará que no puedan descansar como necesitan, y ese agotamiento les llevará a tener un estado de ánimo totalmente negativo, Al final, es el pez que se muerde la cola, es decir, la depresión les llevará al insomnio, y el insomnio hará que empeore su depresión. Es ahí donde reside la clave para explicar la relación entre el insomnio y la depresión.

Una persona con depresión tendrá siempre la sensación de estar sumergida en un profundo abismo, percibiendo todo como algo negativo. Todos esos pensamientos hará que las preocupaciones y la angustia sea tan elevada, que será incapaz de conciliar el sueño, y ese cansancio le acompañará durante todo el día. Es por ese motivo las personas con este trastorno siempre están cansadas y agotadas. Además, todas estas alteraciones harán mella en el buen funcionamiento de nuestro cerebro, ya que impedirá la segregación de hormonas como la dopamina, y ello nos llevará a padecer un estado de ánimo realmente bajo.

El daño que hace el insomnio en la depresión

No descansar adecuadamente tiene efectos muy negativos en la salud tanto física como mental. Todos hemos pasado por momentos malos en nuestras vidas, donde no hemos sido capaces de conciliar el sueño de un modo normal, y hemos visto que el cansancio ha hecho mella en nuestro estado de ánimo. El descanso insuficiente hace que no segreguemos hormonas tan importantes para nuestro bienestar emocional como la dopamina. Al no segregar esta hormona, notaremos que no somos capaces de percibir nada de un modo positivo, sumergiéndonos en una profunda tristeza y apatía.

Además, cuando no somos capaces de conciliar el sueño, los pensamientos negativos y las preocupaciones se vuelven recurrentes, y nos hace estar en alerta. En estos casos, no podremos alcanzar el descanso necesario y nos haría estar en alerta. Ello puede generarnos un gran estrés, que prolongado en el tiempo, puede hacer que lleguemos a padecer ansiedad, empeorando aún más nuestro cuadro depresivo.

Es fundamental tratar nuestra depresión para poder frenar todos esos síntomas asociados a este trastorno, como es el cansancio. Una vez que mejoremos nuestro estado de ánimo, podremos conciliar el sueño de un modo más efectivo, y el descanso será el adecuado. Para ello es necesario la terapia psicológica. Gracias a ella podremos ir mejorando nuestro estado anímico poco a poco hasta lograr recupéranos por completo.

Cómo superar la depresión 

Una vez que hemos entendido la relación entre el insomnio y la depresión, debemos comprender la necesidad de tratar este trastorno para así frenar todos sus síntomas, como es la incapacidad de conciliar el sueño y descansar. Para ello es importante que iniciemos un proceso terapéutico. La terapia es la única herramienta eficaz para mejorar nuestro estado de ánimo, y superar la depresión. Pero además podemos seguir algunas recomendaciones que nos ayudarán a mejorar, como son:

  • Actívate. Hacer el esfuerzo de hacer algún tipo de actividad, nos ayudará a tener la mente centrada en algo positivo y constructivo. Podemos probar con el deporte, o quizás apostar por la pintura o por la música. Podemos retomar actividades que por nuestro estado de ánimo hemos dejado de lado. Haz todo aquello que te guste y te haga sentir bien.
  • Relaciónate. Aunque suponga un enorme esfuerzo, intenta relacionarte con tus seres queridos. Queda con amigos, con familiares o con tu pareja, y no te aísles. Es importante que puedas conectar con alguien y dejar atrás estar todo el día en casa.
  • Mantén unos horarios. Tener unos horarios para todo te puede ayudar a tener una mente más organizada, y te obligará a hacer una rutina diaria. Ello te hará sentirte mejor, aunque suponga un esfuerzo titánico.
  • Expresa tus emociones. Cada vez que algo te preocupe o te haga daño, explícatelo a ti misma, y si puedes, explícaselo a alguien cercano. Es crucial que le des nombre a todo lo que sientes. Te ayudará a comprender que te ocurre, y hará que puedas sentirte mejor. Por ello la terapia es tan efectiva.
  • No seas tan exigente. Cuando se sufre depresión se debe tener en cuenta que no estamos al máximo de energías. Por lo tanto, respeta tu ritmo, y haz todas tus actividades amoldándote a tu estado de ánimo. No quieras hacer más de lo que puedes abarcar, porque te hará sentirte sobrepasado, y eso hará que te sientas mal contigo mismo. La recuperación de una depresión es lenta. Ten paciencia.
  • Apóyate en tus seres queridos. No hay nada como sentirse respaldado por los tuyos. Hazles partícipe de tu recuperación. Es importante hacer ese camino acompañado por las personas que más te quieren, y que siempre están a tu lado. Pide ayuda.
  • Inicia una terapia. No te creas nada respeto a atajos o medicaciones mágicas. Es cierto que pueden hacer que mejores tu estado de ánimo, pero no harán que superes la depresión. Así que, apuesta por la terapia psicológica para afrontar todo aquello que te impide sentirte bien. ¡Adelante!

Daniel Molina, Psicólogo Emocional Online

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