Afrontar el rencor

El rencor es una de las emociones más negativas que una persona puede experimentar. Todos hemos pasado por experiencias malas en nuestras vidas. Hemos padecido alguna que otra humillación. Nos hemos sentido ofendidos o vejados. Todos nos hemos sentido dolidos en algún momento. El rencor se alimenta de esas malas experiencias. Cuando una persona se ha sentido dolida o dañada por otra persona, la “víctima” sentirá rencor por ello. Si ese rencor no se gestiona bien puede cronificarse. Cuando más experiencias negativas vivamos a lo largo de nuestra existencia mayor será el grado de rencor que guardamos dentro. Por ese motivo debemos superar el rencor.

Lo cierto que el rencor no es una vía factible para subsanar el dolor interno que alguien nos ha producido. Solamente afecta a quien lo siente. La persona a la que va dirigida ese rencor le será indiferente lo que podamos sentir hacia ella.

Sentir rencor hacia alguien permite que esa persona siempre esté presente en nuestra vida. El objeto del daño siempre estará vivo en nosotros. Lo más sano para nuestra estabilidad emocional es olvidar y seguir con nuestra vida, alejándonos de aquellas personas que nos hicieron daño.

Cómo superar el rencor

  • Expresa tu dolor. Es importante que puedas desahogarte y expresar aquello que te ha dolido con alguien, o simplemente escribiendo en un papel. Este hecho hará que puedas argumentar tus sentimientos pudiéndolos exteriorizar. Con ello conseguirás expulsar de tu interior el odio o el rencor que puedas sentir.
  • No revivir en tu mente aquello que te hizo daño. Si has exteriorizado tus sentimientos, no retomes el dolor. Aléjate de él. No intentes retomar esos pensamientos negativos que tanto daño te hace.
  • Acepta lo que te ha sucedido. Has sufrido un daño por parte de alguien. No puedes decidir cómo actúan los demás. Si esa persona te ha hecho daño, no vale la pena tenerla en tu vida. Acepta lo que ha ocurrido, y pasa página.

El exterior puede desestabilizarnos emocionalmente en la medida que nosotros lo permitamos. Lo importante es lo que tú decidas sentir interiormente. Alguien te puede hacer daño si se lo permitimos. Solamente es necesario alejarse de esas personas, porque el rencor solo aumenta nuestro sufrimiento.

Como digo el gran pensador chino Confucio“si vas a vengarte, cava dos tumbas”, porque en el rencor y en la venganza algo morirá en tu interior.

 

Daniel Molina, Psicólogo Emocional Online

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