El dolor que genera el maltrato

No hay nada más doloroso que sufrir un maltrato por una persona tan cercana y querida como es la pareja. Nuestras parejas son personas que elegimos porque conectamos con ellas, y comenzamos a contemplar un futuro compartido con esa persona. Pero cuando comenzamos a recibir cualquier tipo de maltrato, algo se rompe en nosotros, y produce unas heridas que no podrán ser sanadas, sino que es con un tratamiento psicológico adecuado. En este artículo podremos descubrir las secuelas psicológicas del maltrato de pareja, y cómo podemos afrontarlas de un modo efectivo.

Tanto si el maltrato es físico como si es psicológico, el daño que produce en la víctima es realmente devastador. Sí, el maltrato físico es visible, se puede cuantificar, y suele tener un tratamiento más accesible. Pero el maltrato psicológico produce daños en nuestra alma. Un daño que nos acompañará por siempre, y nos convertirá en la sombra de quienes fuimos. Las heridas emocionales son tan intensas que con tratamiento psicológico, se necesitará de mucho tiempo y esfuerzo poder sanar ese dolor.

Cabe decir que aunque el maltrato sea físico, siempre habrá también un maltrato psicológico. Aunque si se da el maltrato psicológico, no tiene que haber un maltrato físico. Al final, tanto en un maltrato como en el otro dentro de una relación, siempre están las secuelas psicológicas del maltrato en la pareja. En toda agresión, la víctima siempre padecerá una serie de heridas que se quedarán fijadas en su alma, cambiándole por dentro, y afectándole en todos los ámbitos de su vida.

El dolor que produce un maltrato siempre es inmenso, y acaba por destruir por completo a la víctima, acabando con todo lo que es, y limitando todo lo que será esa persona. Los maltratadores siempre intentarán acabar con la autoestima de sus víctimas para someterlas, y en ese proceso se pueden generar muchos trastornos que afectarán en la vida de quien se ve sometida a un maltrato. El daño que puede ocasionar estas agresiones es tan profundo e intenso que puede convertir a las víctimas en sombra de la persona que un día fueron. Y, por tanto, es muy importante detectar a los maltratadores para poder alejarnos de ellos, y no caer en su trampa. 

Cómo se manifiesta el maltrato en la pareja

Todo tipo de maltrato comienza con un modo muy sutil de tratar a la otra persona. El objetivo de todo maltratador es someter a su víctima, y para ello primero comienza a buscar a la pareja idónea para ello. Esta clase de agresores suele buscar a personas bondadosas, y empáticas. Suele fijarse rápidamente en sus puntos débiles que los aprovechará para minar su autoestima, y poder someterla más fácilmente. Cuando ha seleccionado a su víctima, la tratará en un primer momento de un modo cuidadoso y cariñoso. Todo ello hasta que la víctima baje la guardia, y pueda emplear todas las técnicas posibles para poder someterla. Empezará quizás por una queja, o por una crítica. Quizás un empujón en algún momento. Y cuando la víctima se encuentre atrapada en sus redes, entonces empleará el maltrato con toda intensidad. Decir que si se mostraran tal y como son desde un principio, la víctima huiría, y es por eso que se esconden bajo una capa de amabilidad y cariño.

Además, los maltratadores, suelen aislar a sus víctimas. Provocan que su pareja acabe por tener conflictos con su familia y amigos. Una víctima sin apoyo es la víctima perfecta, porque puede someterla sin oposición. Por tanto, cuando alguien cae en las manos de un maltratador, las secuelas psicológicas del maltrato de pareja suelen ser muy graves e intensas, y abocan a las víctimas a un oscuro pozo de tristeza y angustia, sin saber cómo salir de él, y sin tener el apoyo que tanto necesita.

Así que, el maltrato de pareja suele manifestarse de las siguientes formas:

  • Ninguneo. Una de las formas que se presenta el maltrato psicológico dentro de la pareja es mediante tratar de un modo despectivo a la otra persona, como si no tuviera la capacidad de elegir, o de pensar por ella misma, y de ese modo no teniéndola en cuenta para decidir o incluso para iniciar una conversación, por ejemplo.
  • La burla. Burlarse de la pareja o ridiculizarla en público es la mejor estrategia que puede emplear un maltratador para poder destruir la autoestima de su víctima, y someterla de un modo directo e implacable.
  • Quejarse. La queja por todo lo que haga la víctima es un método infalible para arrebatarle la seguridad en ella misma, y de ese modo incapacitarla. El maltratador intentará por todos los medios someter a su voluntad a sus víctimas.
  • Aislamiento y control. Los maltratadores querrán siempre tener el control de sus víctimas. Es decir, querrás saber en todo momento que hacen o con quien están sus parejas. El aislamiento les favorece, por tanto, no permitirán o propiciarán que sus parejas no tengan contacto ni relación con sus seres queridos.
  • La amenaza. El miedo paraliza, y los maltratadores emplearán aquello que sus parejas temen para poder someterlas. No dudarán en amenazar verbal o físicamente, y todo ello para crear en mayor miedo posible a sus víctimas y que se sometan a sus voluntades.
  • El empujón. Una de las formas en el cual comienza el maltrato físico es mediante un simple empujón, o un pequeño golpe, que irá ganando en intensidad con el paso del tiempo, y con el aumento del poder del maltratador dentro de la pareja.
  • La manipulación. Uno de los maltratos psicológicos más comunes es la manipulación. Ya sea que el maltratador emplee el victimismo, el chantaje o incluso el abuso, con tal de que su víctima accede a lo que él quiere y cuando él quiere. Todo es válido para el maltratador con tal de conseguir sus objetivos.

Las secuelas psicológicas del maltrato de pareja

Qué decir que las secuelas psicológicas del maltrato de pareja son realmente intensas y dolorosas, y acompañan a la víctima hasta que recibe la ayuda psicológica adecuada para su caso. Sin el apoyo terapéutico, y sin la ayuda de sus seres queridos, las víctimas de maltrato pueden sufrir las secuelas por siempre. Y eso es una carga imposible de llevar a cuestas para siempre. A continuación describiré las secuelas psicológicas del maltrato de pareja más comunes, y estas son:

  • Autoestima baja. Que una persona nos recuerde diariamente nuestros defectos, y nos haga percibirnos incapaces a nosotros mismos, hace que al final le creamos, y nos veamos como personas totalmente inferiores y poco valiosas. Un maltratador siempre intentará destruir la autoestima de su víctima, y la seguridad que tiene sobre ella misma. De ese modo, podrá someterla más fácilmente.
  • Depresión. Sufrir maltratos acaba por destrizar nuestro estado de ánimo, sumergiendo a la víctima en la más absoluta tristeza. Los cuadros depresivos es una constante en los casos de víctima de maltratos. La depresión es una secuela psicológica muy común en el maltrato de pareja.
  • Ansiedad. Intentar de evitar las agresiones de su maltratador, o estar en alerta permanente, generará una gran angustia en la víctima, que prolongado en el tiempo se traducirá en un cuadro ansioso, y aparecerán los temidos ataques de pánico.
  • Trastorno de estrés postraumático. Después de sufrir esas agresiones constantes, y padecer esas experiencias tan traumáticas, las víctimas quedarán inmersas en ese dolor. Un dolor que les hará revivir siempre lo que ha sufrido, y le afectará a su modo de percibirse a si misma, y a como se desarrolla en todos los ámbitos de su vida, como en el plano laboral o incluso en como se relaciona con los demás.
  • Emociones negativas. Es normal que después de haber sido víctima de un maltrato, aparezcan emociones tan dañinas como la tristeza, la ira o el rencor. Son emociones que pueden agravar el estado emocional de la víctima, generando un mayor sufrimiento.
  • Problemas relacionales. Experimentar un maltrato por parte de nuestra pareja puede hacer que ello nos afecte a la hora de relacionarnos con las demás. El miedo a caer en las redes de otro maltratador, o el miedo a ser agredida de nuevo, puede hacer que la víctima sea incapaz de bajar la guardia a la hora de volverse a relacionar, aunque sea con personas conocidas. Conocer a nuevas personas es realmente algo muy difícil de asumir por parte de una persona que ha sido víctima de maltrato. Solo el tiempo y la ayuda terapéutica puede revertir ese hecho. 

Cómo tratar las secuelas psicológicas del maltrato

Tenemos que entender que sufrir un maltrato conlleva padecer graves secuelas. Las físicas suelen tener un diagnóstico y un tratamiento más sencillo, que las secuelas psicológicas. Cuando es nuestra mente la que está afectada se necesita de una intervención psicológica. La terapia es el único método para sanar las heridas del alma, y poder afrontar las secuelas de un maltrato. No existen atajos, ni pastillas mágicas para ello. Tampoco se puede mirar para otro lado. La única herramienta efectiva para sanar las heridas emocionales producidas por el maltrato es la terapia psicológica, y no se puede añadir más.

También decir, aunque la terapia es esencial para sanar las secuelas psicológicas producidas por un maltrato, lo es de igual modo que la víctima pueda tener todo el apoyo social, familiar y legal posible. Una persona que ha sido agredida, vejada y humillada necesitará toda la ayuda que se le pueda brindar. El maltrato es algo muy serio que no debemos banalizar en ningún caso. Si eres víctima, o conocer a alguien que pueda serlo, por favor pide ayuda comenzando por llamar al 061. Es el número de teléfono de ayuda contra la violencia de género, y es totalmente confidencial. Si lo necesitas, no lo dudes y llama. Ánimos.

Daniel Molina, Psicólogo Emocional Online

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