Cómo son los maltratadores

Existen personas capaces de emplear la violencia, ya sea física, verbal o psicológica, para someter a los demás, y de ese modo, conseguir todo aquello que quieren. No saben de otro modo de comportarse, aunque al principio muestran su mejor cara, al final siempre sale a flote la verdadera personalidad de estas personas. Por ese motivo, es muy importante aprender las esenciales características psicológicas de los maltratadores, ya que nos ayudará a identificarlos, y poder actuar frente a su violencia.

Son personas que utilizan el miedo como arma de poder. Infunden con sus palabras, con sus actos y con sus gestos tal grado de miedo en sus víctimas, que son capaces de someterlas por completo. El miedo paraliza, y los maltratadores consiguen paralizar a todas sus víctimas. Una persona paralizada por el miedo se puede someter fácilmente, y conseguir de ella todo lo que esta clase de personas quieren y anhelan.

Cierto es que son personas heridas,  y que la gran mayoría han sufrido experiencias traumáticas en sus vidas, pero ello no les excusa en su comportamiento violento. Muchísimas personas sufren a lo largo de sus vidas, experiencias realmente traumáticas, y no por ello se dedican a destruir a los demás. Por tanto, si son violentos, es porque ellos han tomado ese camino, y por tanto son conscientes de sus actos.

Debido a todo el daño que hacen a aquellas personas que caen en sus redes, debemos estar atentos a sus comportamientos, a sus palabras, y a sus actos. Es muy importante que aprendamos las características psicológicas de los maltratadores. Ello nos va enfrentarnos a ellos, y evitar así que vayan coleccionando víctimas. Cualquier tipo de violencia crea heridas, pero las emociones y las psicológicas son las más difíciles de tratar y sanar.

Cómo actúan los maltratadores

Un maltratador siempre buscará un perfil determinado a la hora de elegir a su víctima. Esta debe reunir una serie de rasgos específicos en su personalidad. Normalmente, buscan a personas inseguras, con una baja autoestima, y que gracias a ello se pueden manipular y someter fácilmente. 

En este punto, debemos desmentir el hecho de que los maltratadores son personas inteligentes que saben embaucar a sus víctimas. No es siempre así. Normalmente son personas con una baja inteligencia, pero que son hábiles a la hora de camuflarse de buenas maneras al principio, para posteriormente despertar su violencia más cruel sobre su víctima. Son personas que tienen muchas carencias. No saben relacionarse adecuadamente, y no saben desenvolverse bien en el día a día. Por tanto, no mitifiquemos a este tipo de personas. Son personas crueles, que deben ser aplacadas, y repudiadas.

Una vez que ha elegido a su víctima, intentará por todos los medios engatusarla y darle todo lo que quiere. Es un momento de cortejo, en el cual irá atrapando a su víctima a la vez de aislarla. Sí, poco a poco, irá aislando a su víctima, utilizando por ejemplo reproches acerca de sus amigos y familiares, o poniendo algún pega para ir dejando esas relaciones. Una víctima sola es más vulnerable. Y todo ello sin que la víctima se de cuenta de lo que realmente ocurre.

Después de engatusar y aislar a su víctima, los maltratadores comenzarán primero por pequeños reproches. Luego irán culpabilizando a sus víctimas por todo. Y por último, no dudarán en utilizar la violencia para acabar de someter a su víctima. Es verdaderamente una estrategia bien elaborada, que trata de destruir por todos los medios la autoestima de su víctima, y hacerla todo lo vulnerable que sea posible.

Cuando ya ha conseguido lo que quiere de su víctima, los maltratadores suelen emplear un tiempo para una reconciliación, o  de paz, para posteriormente, volver a la violencia si es necesario. Es un comportamiento cíclico, y es otra de las características psicológicas de los maltratadores.

La táctica de la rana hervida

Los maltratadores utilizan la táctica de la rana hervida para actuar contra sus víctimas. ¿Y de qué se trata? Es muy sencillo, si los maltratadores se mostrarán tal y como son desde un principio, su víctima simplemente huiría y se alejaría. Pero no, van ejerciendo su poder poco a poco, de un modo tan sutil que la víctima es incapaz de percibir lo que está ocurriendo, hasta que está totalmente implicada.

Ocurre lo mismo con las ranas. Es una metáfora que nos ayuda a entender cómo las víctimas caen en las redes de su maltratadores. Si a una rana la metes en una olla con agua hirviendo, ésta notará el calor intenso, y saltará, huyendo rápidamente del lugar. Pero si metemos a una rana en una olla fría, y la vamos calentando poco a poco, la rana sin darse cuenta, acabará hervida. Ocurre lo mismo con las víctimas de un maltrato.

Características psicológicas de los maltratadores

Existen unas características psicológicas de los maltratadores comunes entre todos ellos. Y entre ella encontramos:

  • Falta de empatía. No les importa lo más mínimo las necesidades de los demás. Son incapaces de ponerse en el lugar de otra persona. Sólo se centran en ellos mismos, y en cubrir sus necesidades personales.
  • Han sufrido experiencias traumáticas. Todos los maltratadores suelen haber experimentado episodios de violencia extrema, o han sufrido un trauma tan intenso, que la violencia la emplean como único método conocido para conseguir aquello que anhelan.
  • Son personas inseguras. Aunque aparenten cierta firmeza y suficiencia, los maltratadores suelen ser personas con una gran inseguridad, creyendo incapaces de realizar muchas cosas.
  • Su autoestima es baja. Su percepción acerca de ellos mismos es negativa. No se consideran personas válidas. Pero al someter a sus víctimas se sienten poderosos. Es el único método para sentirse fuertes, aunque sea a costa del miedo de otra persona.
  • Son narcisistas. Ellos se darán toda la prioridad que requieran. Los temas de conversación son acerca de ellos mismos, y no dudarán en resaltar sus virtudes. 
  • No saben relacionarse. Son personas incapaces de mantener relaciones constructivas y sanas con los demás. Por tanto, sólo serán capaces de tener relaciones con sus víctimas, y mediante la violencia.
  • Son manipuladores. Los maltratadores son personas que primero, hacen vulnerables a sus víctimas, y posteriormente las manipulan con tal de conseguir alcanzar las metas que se han propuesto.
  • Quieren controlarlo todo. Aunque esa no es factible, los maltratadores sienten la necesidad de controlar todo su entorno y a las personas que le rodean. Es el único método que conocen para aliviar el estrés y la ansiedad que padecen normalmente.
  • Padecen ciertos trastornos. Los maltratadores pueden llegar a sufrir alteraciones y trastornos psicológicos, como la ansiedad, o la depresión.
  • Son temerosos. Los maltratadores suelen ser personas que no saben gestionar su miedo, y por tanto, todo les aterra, pudiendo actuar violentamente por ello.
  • Son envidiosos. Suelen ser personas que tienen envidia de los demás. Nunca se sienten plenos con ellos mismos y con lo que tienen. 
  • Son dependientes. Ante todo, los maltratadores suelen ser personas que dependen de los demás para obtener todo aquello que quieren. La necesidad y las carencias afectivas, hacen que este tipo de personas se vuelvan totalmente dependientes de los demás.
  • Son personas heridas. Las heridas emocionales son tan profundas y sin tratar, que acaban por destruirse a ellos mismos, y a todo aquel que está en su círculo más próximo.
  • Son rencorosos. El rencor es una emoción que forma parte de este tipo de personas. Necesitan siempre odiar a alguien, e intentará vengarse siempre que  pueda.
  • Son personas posesivas. Para ellos, las demás personas son objetos necesarios para conseguir aquello que desean. Por tanto, creerán que las personas que le rodean son de su propiedad.
  • Son personas violentas. Que utilizan la violencia como único método para relacionarse, estableciendo siempre relaciones de poder y sometimiento. 

Qué buscan en una víctima

Los maltratadores buscarán siempre una serie de rasgos en la personalidad de sus víctimas. Y entre dichos rasgos encontramos:

  • Personas bondadosas y empáticas. Los maltratadores suelen buscar a personas sensibles, capaces de tener en cuenta las necesidades de los demás, y que a su vez, suelen ayudar a las demás personas.
  • Personas con Baja autoestima. Las personas que no son capaces de quererse y aceptarse tal y como son, suelen ser las victimas propicias para este tipo de personas, ya que por su condición, son mucho más vulnerables.
  • Personas dependientes. Suelen buscar a personas que tengan o sufran ciertas carencias emocionales, que les haga depender de los demás. Son víctimas muy manipulables y fáciles de someter.
  • Personas con problemas familiares o sociales. Las personas que se encuentran solas, y desprotegidas emocionalmente, suelen ser una víctima propicia para los maltratadores, debido a su vulnerabilidad.
  • Personas sensibles. Los maltratadores buscan a personas capaces de dañar con facilidad. Cuando más vulnerable sea mejor para sus propósitos.
  • Personas que sufren ciertos trastornos. Éstos pueden ser la ansiedad o la depresión por ejemplo. Una persona con la mente alterada puede ser fácilmente sometida mediante el maltrato.

Características de los maltratadores cuando hacen daño

La violencia siempre deja marca. El maltrato físico deja heridas y cicatrices visibles y cuantificables. Son heridas que se curan con medicina y tiempo. Pero las heridas emocionales y psicológicas que dejan en la víctima de cualquier tipo de maltrato, no se ven, y quedan permanentemente alojadas en su alma.

Las heridas emocionales no se curan sin más. Se necesita de terapia y tiempo para poder conseguirlo. Son heridas que se quedarán siempre abiertas, doliendo sin parar, si no nos ponemos en manos de un profesional. Unas heridas capaces de destruirnos por completo, y destruir toda nuestra vida. Por ese motivo, es esencial conocer las características psicológicas de los maltratadores, para de ese modo, poder evitar caer en la trampa de esa clase de personas.

Por tanto, si has sido víctima de cualquier tipo de violencia y maltrato, no olvides de sanar también las heridas de tu alma. Sino te dolerá por siempre. Busca ayuda profesional, y cree en la Terapia. Gracias a ella podrás obtener todas las herramientas y estrategias necesarias para cerrar dichas heridas. No puede dejar que una experiencia así, por muy traumática que sea, determine el resto de tu vida. No lo permitas. ¡Adelante!

Daniel Molina, Psicólogo Emocional Online

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