Madres que no quieren a sus hijos

Hay madres que perciben a sus hijos como simples objetos o un recurso para conseguir aquello que quieren, o anhelan. Son personas sumamente egoístas y egocéntricas, que perciben solo buscan el beneficio propio, aunque eso suponga abusar o maltratar a sus propios hijos. Al no ser personas empáticas les trae sin cuidado el daño que puedan ocasionar a los demás, y por eso son realmente peligrosas. Para poder afrontar esta problemática es necesario que sepamos como son las madres maltratadoras.

La violencia y el maltrato, tanto físico como psicológico, es una herramienta para poder someter a sus hijos, e incluso para desahogar sus frustraciones. Los hijos se vuelven en ese momento en un recurso para que esa madre pueda conseguir sus propias metas. El daño físico puede ser realmente grave, pero el emocional o psicológico es siempre mucho mayor, haciendo que esos niños arrastren ese sufrimiento, y padezcan esas heridas para siempre.

Crecer en un ambiente donde una de las personas que más debe cuidarte y protegerte, te castiga utilizando una violencia desmedida, ocasiona graves secuelas que la víctima arrastrará hasta la edad adulta, y le condicionará en todos los ámbitos de su vida. Esa violencia creará adultos heridos que percibirán el mundo que les rodea como algo peligroso, y que no sabrán como relacionarse con los demás de un modo adecuado.

Saber cómo son las madres maltratadoras nos puede ayudar a evitar este tipo de violencia. Desgraciadamente, los hijos víctimas de este tipo de madres suelen serlo durante toda su vida, ya a menudo se producen esas agresiones incluso en la edad adulta. Es importante poder ayudar a las víctimas, y para ello es esencial que sepamos como son este tipo de maltratadoras familiares. Proteger a las víctimas siempre debe ser el principal objetivo, ya que son las personas más vulnerables.

Cómo son las madres maltratadoras

Muchas veces caemos en el error de creer que las personas que maltratan han sido antes maltratadas, pero la mayoría de las veces no es así. Las personas que suelen sufrir una violencia tan grave y perpetua, saben el daño y el dolor que se sufre, y jamás  suelen repetir esas agresiones contra los demás. Solo un pequeño porcentaje de personas maltratadas, maltratan a otros.

Las personas maltratadoras tienen ciertas características propias de las personas violentas y agresivas, como veremos a continuación. Saber cómo son las madres maltratadoras nos puede ayudar a identificar ese tipo de agresiones y poder frenarlas. No hay nada más doloroso que la persona que más tiene que cuidarnos y amarnos, nos agreda sin ningún tipo de piedad ni empatía. Y entre sus características encontramos:

  • Tienen una personalidad narcisista. Quieren siempre ser el centro de atención, y son incapaces de tener en cuenta a los demás, incluso a sus propios hijos. Solamente mirarán por ellas mismas.
  • Son personas inseguras. Realmente son personas con una gran miseria emocional, que son incapaces de hacer algo por ellas mismas. Sus frustraciones suelen gestionarlas mediante la violencia, pero solamente lo harán con quien sabe que no se va a defender, como son sus propios hijos.
  • Tienen una baja autoestima. Las personas maltratadoras tienen una percepción negativa de si mismas. En el fondo se ven a ellas mismas como personas incapaces e inferiores. Y toda esa rabia que sienten por ello lo pagan con las personas más inofensivas: sus propios hijos.
  • Son controladoras. Para sentir la paz que tanto necesitan y rebajar sus niveles de ansiedad, necesitan tenerlo todo bajo control. A menudo ejercen ese control mediante la violencia y la agresividad.
  • Son autoritarias. Esta clase de personas intentan siempre salirse con la suya. Saben muy bien lo que quieren, y no dudarán en hacer lo posible para conseguirlo, incluso ejercer la violencia para someter a los demás. Su carácter agresivo les lleva a perder el control con facilidad. Su objetivo siempre es conseguir aquello que quieren, y harán todo lo posible para conseguirlo.

Las conductas de las madres maltratadoras

Cada madre que ejerce un maltrato hacia sus hijos lo hace de diferente forma. Pero existen algunos patrones comunes en las conductas de este tipo de agresoras. A continuación repasaremos los modos de actuar más frecuentes de este tipo de maltratadoras, así podemos saber mejor como son las madres maltratadoras. Y entre dichas conductas encontramos:

  • Utilizan la amenaza. Gracias a las amenazas pueden someter de una manera más eficaz a sus hijos. El miedo le ayuda a poder controlar a sus víctimas, y poder conseguir aquello que desea en ese momento.
  • Utilizan la fuerza. Si no consiguen doblegar a sus hijos con la palabra y con la imposición, pueden ejercer la violencia física o verbal. La fuerza les permite conseguir sus metas, y someter a sus propios hijos.
  • Destruyen la autoestima de sus hijos. Para poder someterlos, las madres maltratadoras, critican, juzgan y ningunean a sus hijos para que se perciban a si mismos de un modo negativo, y no se valoren. Una persona que no se acepta ni se quiere se convierte en la víctima perfecta.
  • Utilizan la manipulación. Para someter a sus hijos puede utilizar la manipulación, el chantaje, o el abuso. Pueden incluso hacerse las víctimas para poder ejercer su poder sobre sus hijos.
  • Utilizan la culpa. Culpabilizan a sus hijos, y les hace sentir culpables, y así ellos se vean en la obligación de subsanar ese “daño” que le han podido hacer a su madre. Es muy injusto porque ellos son las víctimas, pero las personas maltratadoras suelen utilizar mucho esta técnica de manipulación para conseguir alcanzar sus objetivos o metas.

El daño que hacen a sus hijos

Crecer en un hogar donde no hay cariño ni amor, y solo hay castigo y violencia, es realmente devastador para ese niño. Una persona que desde que recuerda solamente ha sufrido maltratos y experiencias negativas, llegará a la edad adulta con graves heridas emocionales. Serán adultos totalmente dañados, que verán cómo todo ese dolor y sufrimiento les limita en todos los ámbitos de su vida, desde el modo de relacionarse con los demás, hasta el modo de pensar o percibirse a si mismos. La violencia solamente genera sufrimiento y mucho dolor.

Que te estén criticando, y señalando tus defectos, constantemente hace que la autoestima de esa persona se resienta. Un niño maltratado tendrá una percepción negativa de si mismo, porque quien lo maltrata solamente le remarca todo lo malo que hay en él, y al final ese niño acabará por centrarse en ello. Un niño maltratado será un adulto con una baja autoestima, y una falta total de seguridad en si mismo.

También remarcar la afectación del estado de ánimo. Las víctimas de maltrato pueden desarrollar cuadros depresivos. La depresión es una de las secuelas más comunes del maltrato. Y también añadir, la ansiedad. Quien ha sido víctima de este tipo de agresiones continuadas, pueden desarrollar un miedo atroz, y quedan sumergidos en un permanente estado de alerta ante posibles agresiones. Eso elevará los niveles de estrés y ansiedad de las víctimas de maltrato. Es también muy común el padecimiento de trastornos como el trastorno de estrés postraumático, en el cual las víctimas reviven una y otra vez esos maltratos sufridos.

Por último, señalar la aparición de emociones dañinas en las víctimas de maltrato, como la tristeza, la angustia, el miedo o el rencor. Todas esas emociones pueden convertir a las víctimas en la sombra de quien fueron. Es importante saber cómo son las madres maltratadoras, para de ese modo poder evitar su violencia, y afrontar toda esa problemática.

Cómo afrontar este tipo de maltrato

Una persona que maltrata a otra es porque no la quiere. Una madre que maltrata a sus hijos es porque no los quiere, y para ella solo son recursos para conseguir aquello que quieren, como por ejemplo deshacerse de sus frustraciones, manipularlos, etc. Por ese motivo, todo niño debe ser protegido de sus maltratadores, y debería haber más recursos para separarlos de quien los maltrata y darle los cuidados que tanto necesitan.

Si un niño que sufre maltrato necesita también de ayuda psicológica, un adulto que ha sido víctima, necesita de una intervención psicológica que le ayude a cerrar y sanar todas sus heridas. La terapia es capaz de ayudar a las personas que han sido maltratadas. Les ayuda a mejorar su estado de ánimo, reducir sus niveles de estrés, y reconstruir su autoestima. Nadie merece ser víctima de ninguna violencia, y menos un niño. 

El teléfono de ayuda contra la violencia y maltrato en España es el 016

Daniel Molina, Psicólogo Emocional Online

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